viernes, 23 de enero de 2015

Idea de aventura: El Viento Negro en Afganistan (Cthulhu)

Idea para una aventura de La Llamada para mandar a la Crítico.

Los investigadores son un grupo de periodistas de investigación de verdad, nada rollo Equipo de Investigación, que siguen la pista a un antiguo operativo estadounidense que actuó en Afganisthan durante la guerra con los Soviéticos. Este grupo, que entre otras cosas fueron quienes entrenaron la primera generación de muyahidines y comenzaron a mover el opio, en un primer momento hacia la URSS y posteriormente a todo el mundo.
Se les llamaba el Viento Negro.
Al finalizar la guerra no volvieron a los EEUU y desaparecieron del mapa. Empezaron a correr rumores de cacerías humanos, asesinatos brutales y de avistamientos de los miembros del Viento Negro en Pakistan y China. Se habla de trata de blancas y explotación infantil. Incluso de tráfico de armas nucleares. Pero aparte de un par de fotos borrosas no se sabe gran cosa.
Por supuesto es todo cierto, al menos en parte. El Viento Negro sigue vivo, encontraron algo en una base militar soviética que afectó a sus mentes y almas, un hediondo conjunto de pinturas rupestres dedicadas a Cthulhu. Llevan décadas sacrificando al Dios humanos en cantidad, víctimas drogadas con el opio que controlan y exportando droga adulterada con elementos alienígenas que mueven por 4 continentes. Los efectos de esa droga son devastadores, la locura es inevitable si se consume pero es casi indistinguible del normal, salvo si tienes unos laboratorios del patín.
Los investigadores, todos, están obsesionados de alguna manera con el Viento Negro. Por ello han encontrado una pista en Kandahar (¿o era Kandajar?), un antiguo líder muyahidin convertido en un despojo que pasa sus días dando tumbos. Lo han reconocido de pura casualidad al verle en un reportaje, tirado en la puerta de una de las mezquitas de la peligrosa ciudad.
Cuando lo encuentren, tras varios peligrosos encuentros que no tienen demasiado que ver con el Viento Negro pero que debería parecerlo, les cuenta que los supervivientes del operativo encontraron algo en una zona aislada de la provincia de Badghis y que se hicieron fuertes ahí. Llevan años intentando expulsar a los occidentales de la provincia para reinar soberanos sobre esa tierra. Señalará la zona y escupirá al decir que es algo que hicieron los Soviéticos.
Allah les maldiga. Maldiciendo se irá y al doblar la esquina oirán un grupo. Si le buscan aparecerá muerto.
Le han matado para robarle el poco dinero que lleva encima. Que cunda la paranoia.
El viaje hasta Badghis es peligroso. Los españoles se retiraron hace tiempo y el Viento Negro se ha ido enseñoreando de la zona. Encontrarán aldeas arrasadas, vacías. Como si un viento arrasador hubiese surgido de las montañas y se llevase consigo a los habitantes.
Aquí ya empiezo a poner mucha morcilla ficticia.
Para llegar a la base soviética, que si investigan un poco descubrirán que se llamaba Objeto 785 GTC (no me hagáis ponerlo en cilírico), tendrán que atravesar campos de batalla donde se oxidan al sol tanques y vehículos de cuando al guerra, campos enteros blanqueados con huesos y cráneos. Campos de amapola.
Por el camino podrán registrar testimonio de lugareños que trabajan como esclavos para el Viento Negro, y deberán huir de las patrullas de sectarios. Serán testigos de la llegada de un Mil Mi-24 (un HIND, vamos) descharrado al que suben media docena de niños atados con cuerdas.
Y finalmente se toparan con Mikail Tochenko, un veterano que parece ser todo curo y hierro que intenta matar al Viento Negro. En el fondo lo que desea es acceder al Objeto 785 GTC y adorar al ser que puebla sus pesadillas. Para ello necesita la ayuda de los investigadores. Ellos obtienen lo que quieren y él no mata a uno de ellos, personaje no jugador importante para ellos o lo que se me ocurra.
El Objeto 785 GTC es una base excavada en una montaña junto a un lago de aguas oscuras. Hay algo siniestro en la zona, y no me refiero únicamente a los macabros altares hechos con huesos de humanos, ni a las jaulas donde se apilan los prisioneros. Hay un olor extraño en el aire, es el opio ardiendo, y entonces es cuando la alucinación se mezcla con lo que sea que hay dentro del Objeto 785 GTC. En realidad no son más que una distracción para que Tochenko libere un virus que los soviéticos guardaron ahí antes de largarse, algo influenciado por el arte primigenio: nombre en clave Umeret PV5, Sus efectos son encantadores, licuación de los órganos internos, locura homicida y fallo hepático en menos de 5 minutos tras ser infectado.
Lo cierto es que Objeto 785 GTC recuerda mucho a una ciudad pirata. El Viento Negro es brutal pero no actúan de forma abierta. Son pocos, son viejos pero son listos y conocen su trabajo.  Han convertido su "hogar" en el puerto de salida de la droga y los esclavos infectados con la locura de Cthulhu. Niños y mujeres que oyen al primigenio, lo sienten y necesitan compartir su sangrienta dicha con quienes lo ven. Pero que permanecen sumisos hasta que son activados en sueños. En esta ciudad encontramos hombres y mujeres de todo el mundo, desde mafiosos europeos a miembros de bandas criminales asiáticas, pasando por militares chinos o políticos americanos. Borrachos y narcotraficantes que pasan sus días drogándose, bebiendo y follando en los clubs que el Viento Negro gestiona. Todos con su propia seguridad, todos intentando fingir que esos 4 ancianos que permanecen en las sombras, fumando opio y hablando con voz serena no les aterrorizan.
¿Que necesitan el bueno de Tochenko? Poca cosa, que llegue al hangar y se carguen el HIND. Eso sembrará el caos y el podrá entrar hasta donde "moran sus sueños". Para ello tendría que meterse en lo más hondo del Objeto 785 GTC, ya sea entre la mano de obra esclava o haciéndose pasar por sectarios. O tal vez se la jueguen con los laberínticos túneles de mantenimiento y ventilación de la instalación...donde el opio llena los pulmones.


Queda mucho por desarrollar, claro. Y tengo que terminar un Cuchillo en las Tripas. Soy un asco.

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