lunes, 15 de septiembre de 2014

Respuesta a Ramón Noqueras y su "De la manera española de hacer las cosas"

Hace unos días leí, a raíz de un comentario de Athal Bert en Twiter, la siguiente entrada en un blog que no conocía. Me parece una entrada muy interesante por las opiniones que en ella se vierten, por el fondo que contienen.
Os lo dejo. Antes de leer mi entrada os aconsejo dedicarle unos minutos a la de Ramón Noqueras

Buenos días

Ante todo decir que comparto bastante lo que se dice en el artículo, bastante pero no todo, ni mucho menos.  Me toca la moral sobretodo el ejemplo de Flandes.

En primer lugar decir que la historia de España hasta el siglo XX es la de un Estado pactista, muy pactista, treeeeeeemendamente pactista que se sostenía mediante el diálogo por parte de una Corona que lo capitalizaba pero que no era centralizado ni pretendía serlo, eso es posterior. Es algo que incluso los liberales del XIX sabía, entendían y asumían como algo intrinseco de lo que era España. Por algo pactaron esos fueros descafeinados tras las Guerras Carlistas. Joder, hasta el señor Primo de Rivera, personaje que se alzó el poder con el apoyo de nacionalistas de todos los cuños, entendía de la necesidad de un “sano regionalismo”. Ha sido gracia a eso que España no es algo uniforme como por ejemplo Francia, donde si que caló eso del Absolutismo.
No me invento nada. La España de los Austrias es una en la que el rey a través de sus validos y los representantes de los distintos reinos, principados y demás formas de gobierno que componían la corona negociaban, pactaban y dialogaban para hacer sostenible el tinglado. Coño, eran tan pactistas que incluso un tipo tan poderoso como el Conde Duque de Olivares tuvo que echarse atrás en sus proyectos de centralización de los impuestos y el esfuerzo militar. Eran tan pactistas que negociaban lo que las provincias vascas y Navarra tenían que pagar en forma de impuestos. Al mismo tiempo que se respetaban las instituciones propias, incluso cuando sus leyes y arbitrios fueran contrarios al interés de la Corona.
Es decir, la manera española tradicionalmente si es hablar, dialogar y llegar a acuerdos para no rompernos la crisma los unos a los otros de lo mucho que nos odiamos. Porque eso también es muy español.
La guerra en Flandes a la que se alude es algo distinto, una situación en la que no había salida pactada. Y no porque fuera España uno de los protagonistas del drama, porque Francia o Inglaterra hubiesen hecho tres cuartos de lo mismo si hubiesen podido.Los Estados modernos son estados que se conforman con el cemento de la religión. Un estado, una religión y el resto o lo asumen o fuera, que es lo que pasó con los judios (los musulmanes se convirtieron de forma mayoritaria). Suma eso a un sentido patrimonial del imperio con los intereses de ciertas casas reales de Europa por joder al primo endogámico y tienes la explicación pormenorizada de porque la Corona Española se dejó lo que se dejó en Flandes. Ninguno de los dos bandos estaba dispuesto a dialogar nada de otra forma que no fuesen cañonazos.

De modo que no, Cataluña no es lo mismo que Flandes. Cataluña es el campo de batalla que lleva enfrentando a distintas élites burguesas, una de las cuales intentó controlar la política española a finales del XIX, el primer nacionalismo catalán era reformistas (algo curioso), y fracasó aunque obtuvo sustanciosas ventajas políticas por el camino. Lo que hay, lo dice un marxista que vive en euskadi y está muy cansado de todos los nacionalismos, son  unos partidos oligarquicos que quieren cerrar su coto de negocios frente a una derecha españolista intransiguente, con la que no quieren competir, y heredera del falso “España una y no cincuenta y una”, este berenjenal de país se fundamenta precisamente en eso de ser 51, de Paca la Culona e incapaz de entender, porque en este país lo que hay políticos incapaces para parar un tren, que no harían lo que cualquiera de los idiotas que nos han gobernado desde la unión de coronas hubiese hech
Hablar. Negociar. Pactar. Porque no creen que haga falta. Porque están convencidos de que eso sería debilidad. Porque son los nietos de quienes ganaron la guerra civil…menos de los carlistas, de esos no son nietos. Los de esos están en el PNV y Bildu. Y mientras los tios que tienen los ojos con el símbolo del dolar y la polla bien dura pensando en lo que van a hacer con Cataluña partiéndose el culo, porque ellos no se van a mover del burro en una negociación y que eso va a hacer que los otros les hagan la campaña. Con sus voceras.

Personificar España basándose en unos medios controlados por los que son, curiosamente, la misma antiespaña es tan injusto como sus ejemplos y equivalencias históricas. Decir que España insulta a Cataluña tiene el mismo sentido que decir que Donostia gana a Bilbao tras un partido de furbol. Asumir que la opinión que transmiten los medios es la de la mayoría de la población es pura demagogia barata. Personificar en dos entes a millones de personas con su propio criterio y sus propias ideas, poniendo a una como un monstruo espantoso y violento y al otro como una victima dechada de virtudes es, a mi modo de ver, la otra muestra de ese cainismo que parece sacado de la Primera Guerra Mundial y que está haciendo la convivencia imposible. España no habla por mí ni por nadie, España es un Estado donde hay mucho voceras con mucho dinero capaz de elevar su voz. Del mismo modo que Cataluña no es la caricatura que refleja en los medios.

Espero no haber molestado a nadie pero llevo un tiempo muy cansado de esta clase de discurso y de una situación que les viene muy bien a cuatro para darnos por culo. Sin amor.

3 comentarios:

  1. Cualquier cosa que intente contestar (aun para apoyar el texto) rompería la magia. Gran respuesta y muy bien cimentada. Un saludete. Ya se te echaba de menos por aquí. xD

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  2. Muy bien dicho, Crom, estoy completamente de acuerdo contigo, y te lo dice un toledano con sangre gallega y madrileño de adopción y corazón. Nada tengo contra los catalanes, ni siquiera me gusta considerar que haya algo que nos pueda distanciar, pero veo cómo los ánimos se van crispando y cómo ciertos pescadores se frotan las manos viendo cómo se revuelve el río, e incluso echan algo de leña al fuego de los odios para ver si así sacan aún más beneficios. Quizá vaya siendo hora de que "castellanos" (¿qué es eso de Castilla? yo nunca la he visto y soy de Toledo) y "catalanes" (sé que a muchos les puede molestar, pero yo no veo que cambie el paisaje ni la gente cuando paso de Zaragoza a Lleida) se sienten a comer un día con unas cervezas delante y pasen de sus políticos, no vaya a ser que se acaben moliendo a palos y generando odios acérrimos para que otros vayan engordando sus panzas y cuentas en Suiza (toma identidad nacional) y fumando puros más caros, que eso es tan castellano como catalán y todos lo sabemos.
    Ahí lo dejo, para que luego hablen de rencores históricos...

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  3. Hola! Sigo tu blog desde hace tiempo y me parece genial.
    Solo comentaros:
    Los Catalanes , no tenemos ningun tipo de odio sobre los Españoles, nos gusta España y su gente, muchos tenemos familiares Españoles.
    Por cierto, costumbres la manera de ser, actuar, cultura...no se parecen en nada. No quiero. decir que una sea mejor que la otra, ni mucho menos.
    Finalmente, si el gobierno Español, nos hubiera tratado mejor, seguro que la mayoria le seria igual la Independencia.
    Si fuera por mi, quitaria las fronteras, pero todas!!!!

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