martes, 24 de diciembre de 2013

Un nuevo monstruo para La Marca del Este: el Olentxero, el carbonero infernal

Un poco de humor y horror navideño. Desde el Norte con amor llega la versión monstruosa del Olentzero.


En algunas zonas de Valion, sobretodo en las más aisladas zonas rurales de Reino Bosque, la noche del solsticio de Invierno es uno de los momentos más terribles del año. Puesto que la oscuridad, la nieve y el silencio es el escudo de un terrible ser, un gigantesco demonio de antaño, que llega de los bosques para colarse en los hogares y, si no es aplacado, secuestrar a los retoños de los hogares que visita. Es el gigantesco Olentxero y huele a carbón. Un demonio del mundo antiguo...
El carbonero infernal, como es conocido por quienes prefieren no pronunciar su nombre vive en las montañas boscosas que rodean un profundo valle donde hace siglos colonos inconscientes fundaron el pueblo de Lexakar. Olentxero los esclavizó hace tiempo y desde entonces viven para servir al terrible ser, capturando a los viajeros que pasan por sus tierras y así sacrificarlos a su oscuro señor. Es tal la dureza de sus vidas que cuando pueden los habitantes de Lexakar se lanzan a largas fiestas donde beben y beben...y capturan más sacrificios.
Una efigie dedicada al carbonero infernal
Olentxero es un enorme ser similar a un ser humano barrigudo y con modales de puercos. Viste con ropas oscuras de carbonero y pastor, que cubre todo su cuerpo salvo su enorme cabeza y sus manos llenas de carbón. Su masivo corpachón está lleno de ojos (366 en total), que según pasan los días del año se van cerrando. Suele ir armado con una vara, y en ocasiones una hoz con la que corta cabezas de aquellos que le ofenden, que le ayuda a andar; nunca se separa de un enorme saco donde guarda carbón...o niños, a los que odia. Los niños de Lexakar son convertidos en sus esclavos al cumplir los 5 años, y son los encargados de llevar en palanquín a su terrible amo.

Cuando ataca los hogares lo primero que hace es buscar niños, si no los encuentra pasa a ver si sus "anfitriones" le han dejado algo de comer y de beber, y si encima hay de fumar mejor que mejor. Si es así dejará un poco de carbón en el suelo y se irá. Si por el contrario encuentra a los niños los meterá en su saco entre alaridos (dejando a cambio un montón de carbón , tantos kilos como los que pesasen las pobres criaturas), y si no le han dejado ningún presente serán los adultos los raptados. Aunque si los adultos entregan a sus hijos voluntariamente junto a vino y comida, el demoníaco carbonero podría recompensar su maldad con algún regalo.
Todos aquellos que son metidos en el saco mágico del carbonero infernal serán empleados por él y sus esclavos para fabricar el excelente carbón que deja en sus visitas.

Por fortuna no es muy inteligente y se le puede distraer fácilmente con canciones, bailes y alcohol (es sabido que suele beber hasta caer inconsciente). Además, se le puede agasajar sin mucha dificultad elaborando efigies de su persona...que por alguna razón los pielesverdes suelen robar.

Los niños de Lexakar son empleados como
esclavos por el Olentxero

Clase de armadura: 2
Dados de golpe: 20
Movimiento: 20 metros
Ataque: 2 Arma/ agarrar y al saco
Daño: 1D10+8/Especial
Salvación: G20
Moral: 8
Valor del tesoro: 10.000 monedas de oro y toneladas de carbón
Alineamiento: Caótico
Valor PX: 13.000

Los ojos del Olentxero son su gran debilidad y único punto débil. Pero a lo largo del año se van cerrando, volviendo más y más invulnerable a la criatura hasta que tiene lugar el solsticio de invierno. Esta debilidad se traduce en una mayor facilidad a la hora de hacerle críticos en combate según la época del año.
Los resultados a obtener son:

16-20 de Enero a Marzo
17-20 de Abril a Junio
18-20 de Julio a Septiembre
19-20 de Octubre a Diciembre

Sea como sea, sus múltiples ojos le permiten ver lo invisible y es muy difícil pillarle desprevenido (95% de probabilidades de fallo).

Si el Olentxero agarra a alguien y lo mete en saco esta persona acabará en una enorme sala donde se acumula tanto carbón (recordemos, hecho con seres vivos) como prisioneros. Esta se encuentra en el caserío salvaje de Olentxero, custodiado por decenas de habitantes de Lexakar y diversos demonios.

La hoz del Olentxero es vorpal (convirtiendo a los que mueren bajo su filo en montoncitos de carbón) y enorme vara hace perder a todos los que sufran un crítico con ella un Nivel o DG.

Puede lanzar conjuros de Druida de hasta nivel 7.

1 comentario:

  1. Jejejejeje.

    Buena ocurrencia ¡ palos al cara sucia ese de lechero! Yo soy más de los Reyes MAGOS.

    Abrazos desde Vitoria

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