domingo, 1 de diciembre de 2013

The World's End ¡que peliculón!



Ayer me fui a ver la nueva película de Simon Pegg y Edgar Wright The World's End o como lo han traducido en España: Bienvenidos al Fin del Mundo. Y hacedme caso ¡merece la pena gastarse lo que cuesta al cine para asistir a esta maravilla de dos horas de duración! Me estuve meando durante parte de la misma y no se me hizo nada larga de puro divertimiento.

El cierre de la trilogía que Pegg y Wirght es brillante. Donde The Shaun of Dead o Hott Fuzz son homenajes a distintos géneros creando híbridos cinematográficos esta es...un poco distinto. Es una película que nos habla sobre la perdida, la amistad, el paso de los años, los sueños rotos y el saber madurar, es de las tres cintas la más amarga, triste y humana.

Y por eso es brillante. Junto con una premisa muy emotiva , un hombre con un trastorno de Peter Pan absoluto que lleva viviendo 23 años cuesta abajo que quiere reunir a sus amigos para completar el punto álgido de su vida puesto que es un fracaso, tenemos el humor, un humor genial marca de la casa, cotidiano y algo alocado. Buena muestra es que ese punto álgido, ese círculo incompleto, es recorrer TODOS los pubs de la Milla Dorada de su pueblo...cosa que no consiguieron el última día de su niñez. Lo que para muchos solo es el recuerdo de una gran noche con los amigos y una tremenda borrachera para él es algo más.

Los amigos de Gary King (Simon Pegg en el papel de su carrera), con Nick Frost (su mejor amigo...en el pasado) lo bordan, se pasan los primeros 22 minutos diciendo "esto es una chorrada", "quiero irme a casa" u "vaya perdida de tiempo", mientras se intentan poner al día. Luego se animan, cogen el ritmo...hasta que la película da un giro ABSOLUTO y aunque sigue tratando los mismos temas (que hemos dejado en el pueblo, afrontar el pasado, ¿ha cambiado nuestro hogar o somos nosotros?, quiero volver a ser feliz) se mezcla con una increíble mezcla de humor, ciencia ficción al estilo Doctor Who (que Nick Frost o Simon Pegg sean Doctor Who ya) y ...borrachera de amigos. En ese punto es muy tierna, la verdad, como cuando se sinceran los unos a los otros entorno a unas pintas. Y no rompen el ritmo.

Y hay acción. Mucha, y aunque queda raro ver como se mueven cual artistas marciales mola, sobretodo por como se relacionan entre si y los gag's, la cosa solo va a más según avanzan los pubs y la borrachera con ellos. Simon Pegg es más Jack Sparrow peleando que Jonny Deep en 4 películas, y Nick Frost ¡es el juggernaut!

Por último, el final es impresionante y define muy bien lo que es ser humano. Lo cual es gracioso porque no es la típica ñoñería de "ser humano es luchar hasta el fin" o "la humanidad no se rinde jamás", no ¡el ser humano es como lo definen en The World's End!
Así que coged un vaso de agua e id al cine, no lo lamentaréis.

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