jueves, 21 de noviembre de 2013

Día 22-Las mayores guarradas que he comido durante una sesión

¿Guarradas? Por favor. Que soy del País Vasco, lo más guarro que puedo llegar a comer son golosinas de esas 99% petroleo, 1% sangre de irakí y unas patatas que dejaron de serlo hace 3 meses. No señores. Aquí se come bien, o al menos no del todo mal.
De modo que le voy a dar la vuelta a la pregunta para elaborar la mía propia, que sería algo así como...

LAS MAYORES PIJADAS QUE HE INGERIDO DURANTE UNA SESIÓN
(Ay va que chorrazo)

Número 3
Hail the Queen!!
Croquetas de mi amoña. Mi amoña es una santísima mujer que entre sus múltiples talentos, como su infinito cariño hacia mi y una gran ceguera ante mis defectos, está la de ser una maestra cocinillas. Y si hay un plato en su completísimo haber cocinero que destaca son, junto a su gazpacho y sus albóndigas, las croquetas de jamón u bacalao que se parte. A mí me vuelven loco, son sabrosas y siempre crujientes.
Las preparó un día que tuve partida nocturna en casa, justo las sacó de freír y llegó la mesa lista para jugar. Los otros pidieron y yo, en mi infinita bondad, las compartí.
Las mejores croquetas de su vida, por supuesto.

Número 2

Una Nrewdog Tokyo, una pedacho de Stout escocesa elaborada por la casa BrewDog que madre mía. Es impresionante. Tiene 18'2% de contenido alcohólico, reiros de la birra del Satarichi, aunque no lo parece;  es de un negro opaco que enamora y su olor es de un dulce picante. El sabor...uf, mejor probadla porque soy malísimo describiendo sabores. Es cara, unos 9 pavos la botella de 33 cl, pero merece muchísimo la pena si os gusta la cerveza y queréis probar algo realmente especial.
Me duró toda la partida.  Hay que tomársela con calma y respeto. 

Número 1
Una jodida chuleta de buey. Así, por la puerta grande. 
Estábamos en el caserío de un amigo preparando partida, creo que era Aquelarre (¿La Danza Macabra puede ser?) y nuestro anfitrión nos dijo que había una chuleta enorme en la nevera y que se iba a echar a perder por no sé que historias. Tampoco es que importe mucho porque al poco ya estábamos calentando el fuego y salivando por lo que se nos venía encima.

De la partida no me acuerdo pero de aquel enorme y jugoso y delicioso cacho de carne no me olvidaré en la vida.

5 comentarios:

  1. ¿por que empezáis antes? ¡Eso es trampa!

    Por cierto, me apunto la birra y te odio por lo del buey, que buena pinta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mierda, tengo el reloj mal.
      La foto del chuletaco es de internete, en aquella época lo más moderno que traía un movil era el Snake.

      Eliminar
    2. Lo suponía (por la marca de agua de la foto y tal) pero es que con imaginarmelo me basta... xD

      Eliminar
  2. Otia, ¡una BrewDog!
    Me acabas de recordar que hace tiempo que no me ventilo una. Tendré que remediarlo...

    ResponderEliminar