sábado, 28 de septiembre de 2013

¡Última partida londinense de Las máscaras de Nyarlathotep!

La semana pasada dirigí otra maravillosa partida de Las máscaras de Nyarlathotep, la última que tendrá lugar en Londres. Fue una partida realmente divertida y alocada que tuvo lugar un día después de que Bruce Norris acabase fiambre en la mansión que la Fundación Penhew tiene en el condado de Essex. Recordemos que tras aquello Otero Predayo agarró el coche y se largó a toda mecha a Londres.
La llamada de Cthulhu premia a los valientes, está claro.

Por cierto, al principio de la partida hubo una discusión de casi 20 minutos sobre si emplear el espejo de gal para ver el futuro...entre paradojas y polladas, y mi amenaza de que alterar el tiempo hará que esto parezca cierto episodio de Doctor Who. Total, que lo hicieron que Londres seguía más o menos igual, que el fin del mundo aparentemente no había llegado.

Al día siguiente, y con el nuevo personaje de Telmo sobre la mesa (el abogado de Chuck Norris, sigue la cadena de muertos) los tres investigadores, pues también contaban con el anticuario de Luis, deciden cargarse de equipo (TNT y escopetas, vamos, así como el espejo y el cuadro cabrón que te manda al pasado) y pisar el acelerador para ver que pasa en la casa de las narices.
La casa está situada en una islilla a la que solo se puede acceder por un puentecillo levadizo o un pequeño embarcadero. Las aguas de esa zona del mar del norte se mueven extrañas, con burbujeos y extraños remolinos ¿quizás haya algo en esas oscuras e incognoscible extensiones acuosas? Tal vez.

Sin ganas de mojarse, nuestros amigos Investigadores intentan averiguar si hay alguien en la dichosa mansión...y parece ser que si. Unos fallos en las bonitas pruebas me proporcionaron esta sana forma de crear una divertida paranoia, que explotaría a lo largo de la primera parte de la partida. Por cierto, notan que hay algo escondido en el noroeste de la isla. El monolito de la diversión, ya llegaremos a eso.
En el interior de la mansión encuentran, aparte del cuerpo del pobre Bruce Norris y un montón de orientales a los que dieron matarile en la carnicería del día anterior. Vuela algo de cordura y seguimos, el abogado está horrorizado por todo eso...y por esta constante violación de toda ley habida y por haber. Descubren a sí mismo un pasadizo secreto, pero deciden no bajar. Aun.
Una prueba exitosa permite oir a nuestros muchachos un ruido en la planta superior.  Suben, algo nerviosos y preparados para disparar, pero solo es un gato. Tranquilos chicos, tranquilos.
Deciden explorar, en la cochambrosa casa no hay gran cosa, aunque en la cocina se topan con un plato de cuscus y un sotano sin mucho interés...aunque es muy pequeño para lo que es la casa.
Total, que bajan al sótano y se encuentran con bastantes cositas.

En primer lugar casi una decena de mujeres secuestradas por los sectarios y mantenidas en celdas. Sin ganas de liberarlas ("Total, solo van a molestar") llegan al despacho de su viejo y muy muerto amigo Gavigan mantenía algunas de sus cosas. En él descubren una enorme y valiosisima colección de arte antiguo en sus múltiples formas relacionado con el oscuro mundo de los Mitos; una bien nutrida colección de documentos ocultistas no relacionados con los susodichos Mito y de ingredientes mágicos. Así mismo encuentran (¡por fin!) el libro de contabilidad de la secta y una carta de Gavigan que confirma algo: que Penhew sigue vivo.

El pobre Otero empieza a empearanoiarse con un hermoso busto del Faraón Negro, y su baja cordura le hace oír cosas ¿o tal vez es la propia entidad? Sea como sea termina cargándoselo con su arma. Por cierto, también se topan con dos centros similares a los que mangaron días antes al guardian del espejo de gal. Finalmente deciden ir a explorar la isla, liberando a las mujeres a las que previamente dieron de comer algo de cuscus.
Pero ¡oh, sorpresa! Esa es la noche de un rito para la secta, en crisis por la perdida de dos de sus líderes y con algo de suerte se dan cuenta que hay luces en la noche...unos coches se acercan a la mansión. Otero El abogado de Tenfes/ Telmo introduce en la isla el coche a toda prisa mientras el resto activa el mecanismo de subida. La suspensión a tomar por culo pero bueno.
Total, que cuando los sectarios (una docena, en tres coches) bajan del coche y hablan por el telefonillo consiguen engañarles una vez para hacer que cuatro de ellos se vayan a buscar algo a un pueblo perdido. Pero finalmente la pifian al engañarlos y estos se dan cuenta del truquito.

Los sectarios empiezan a atacar y los investigadores se refugian en la casa al ver que no van a hacer gran cosa a esa distancia. No ven como mandan un mensaje mediante una criatura a sus compañeros o como cuatro de aquellos locos se separan para ir en barco hasta la isla. Peeeeeeeeero antes de que vayan a darles matarile reciben la visita de un grupo de byakhes...que si bien matan a una de las mujeres y hieren a algunos de los investigadores (a los que han hecho perden algo de cordura, claro) no producen demasiados problemas. Bang, bang y poco más. Jodidas escopetas y jodida suerte.

Nuestros investigadores les dicen a las mujeres que se cubran y como machotes salen a la isla cargados de TNT por si las moscas. Oyen el ruido de la lancha motora, pero está aún lejos por lo que deciden ir corriendo a la zona apartada donde se haya el enorme monolito egipcio donde la secta realiza sus aberrantes actos como descubriran más parte. Viendo el extraño panorama, su evidente importancia y las cadenas de aspecto siniestro (y perder algo de cordura) colocan un poco mucho de su TNT en la base de la construcción, encienden la mecha y se refugian en la mansión bajo el fuego de los disparos de varios sectarios...aunque oyen algo extraño ¡empiezan a matarse entre ellos! En realidad, dos de ellos se ofrecen para invocar la Ira del Dios.
¡KABUUUUUUUUM!
Obelisco a tomar por el culo.
Pero nada, el horrendo cazador ya estaba aquí.

 La criatura se mofaba con crueldad, una sombría presencia asesinaba que avisa a Otero de lo que le esperaba por haber osado a profanar la representación del faraón Negro. Se esconden dentro de la mansión y esperan tener algo de suerte, puesto que gracias a un 02 en Mitos de Cthulhu que la criatura sufre y se espanta por la luz. Incapaz de matar a sus objetivos el horrendo cazador se desquita destrozando a los sectarios del otro lado del río, que gritan de alegría al azarse uno con el dios.

Pero dentro de la casa las cosas están complicadas...dos sectarios están dentro, buscando a los investigadores ¡pero son sorprendidos por el abogado, que dirige a las mujeres armadas con pedrolos!
Malas tiradas de los sectarios, montones de nada...pero de pronto mi mano MUTA y las mujeres sacan dos empalamientos durante dos turnos, matando a pedradas a los sectarios ante las atónitas miradas de un grupo de muchachotes acojonados por la horrible criatura.
Por cierto, Tenfes me ha recordado que Otero y el anticuario de Luis querían dejar en un principio a las mujeres ahí, para que sufriesen el horrible destino que los sectarios les tuvieran deparado.Su plan era largarse cagando mistos, todo muy heroíco.

 ¡TEMED!

Bien, la criatura intenta un sucio truco de hechicería con Otero pero ¡este vence en la prueba de Resistencia para alucine de todos! Alucinante. En serio.
Entonces, empieza el plan. Quemar la casa con ellos dentro, refugiados en el sotano para evitar morir, y mantener así alejado al Horrendo Cazador. En secreto tiré un D100, con 10 o menos sobrevivirían, con un resultado superior...FUEGO.
Sobra decir que saqué un 7 y su disparatado plan funcionó. Con las pistas en manos de un conocido detective de la policia londinense y los testigos soltando lo que saben empiezan a desmontar la organización del Faraón Negro. La proxima parada es Egipto.
¿Resumiendo? Nos lo pasamos en grande y fue algo muy loco, mucho.

2 comentarios:

  1. Que fue el abogado el que metió el coche ¬¬ Y olvidas mencionar que el gallego y su compañero tenían la intención de dejar que las mujeres se quedaran en sus celdas a sufrir el horrible destino que los sectarios reservaran para ellas mientras ellos se daban a la fuga, y que fue el valiente abogado el que acudió, sacrificando su oportunidad de escapar, a su rescate. Y bien que se lo pagaron xD

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