domingo, 18 de agosto de 2013

La marca del Este: La Compañía Maldita de Richter Kreugar

Para muchos de los que llevamos el suficiente tiempo jugando a Warhammer, desde los tiempos en los que la White Dwarf no era solo un caro catálogo y aportaba realmente cosas, la Compañía Maldita de Richter Kreugar es una vieja conocida. Esta unidad extremadamente carismática de mercenarios No-Muertos apareció por primera vez en la White Dwarf española número 78, creo recordar, y desde entonces tiene un huequito en mi corazón.
Y como aún a día de hoy sigo buscando la mini he decidido rendirle un homenaje adaptándolo para uno de mis juegos favoritos: Aventuras en La Marca del Este.
¿Por qué? Porque creo que encajada como anillo al dedo de Sauron en este mundo de puro acero. Y quizás, si sois buenos, lo adapte para El Reino de la Sombra, que también tiene acero por un tubo.

Saludad al silencioso Kreugar, viene buscando muerte.

La Compañía Maldita de Richter Kreugar 

Hace 100 años Richter Kreugar era un mercenario ungolita que se encontraba al servicio de un poderoso nigromante. El capitán Kreugar dirigía desde la primera fila a su compañía en cada uno de los combates que su patrón libraba desde un viejo bastión en Lamedal del Trasgo; por desgracia para todos, el nigromante era tan mal estratega como ambicioso era Kreugar. Cuando tras una pésima escamaruza él y sus hombres casi cayesen ante un remanente del Ejército del Oeste oyó el canto de una sirena en el tintineo de una enorme bolsa llena de oro...oro que obtendría si en la futura batalla que se avecinase el mercenario asesinaba al nigromante.
Aceptó, claro. El Lamedal del Trasgo no es bueno para la vida mercenaria.
En mitad del enfrentamiento Kreugar se acercó a su antiguo patrón mientras pronunciaba un terrible conjuro, las energías nigrománticas se arremolinaban alrededor de ambos. Estallaron cuando de un simple golpe Kreugar atravesó el pecho del nigromante, que antes de morir pronunció unas últimas palabras de verdadero poder. Antes de que su cuerpo inerte cayese al suelo el mercenario traidor era ya poco menos que un montón de polvo dentro de su abollada armadura.
Un final justo para un mercenario de negro corazón...de no ser por el horror que se desencadenó a la noche siguiente, cuando del polvo renació un esqueleto animado y pensante, un nuevo Richter Kreugar encerrado entre el mundo de los vivos y el de los muertos. El horror del hechizo quedaba por fin totalmente claro: estaba condenado a errar por el mundo como un no-muerto, una criatura que se levantaba a la noche siguiente cada vez que era derrotado.
No menos macabro era el cambio que la espada de Richter Kreugar, empapada en sangre y magia, había sufrido. Todo aquel  que caiga bajo su filo se levanta a los pocos segundos, desnudo de piel y carne, dispuesto a obedecer las órdenes mudas de Kreugar. Aunque a diferencia de este, los "soldados" de su Compañía Maldita no se levantan cuando son abatidos.
Desde entonces Kreugar vaga por Valion buscando la paz y el descanso de la muerte verdadera, pero ha sido inútil. Mil veces ha sido destruido, mil y una se ha levantado a la noche siguiente para emprender de nuevo su vagar. Le atrae la guerra, pues solo en la batalla encuentra sosiego y se calma su dolor, por lo que sigue con su burda vida de mercenario. Se le puede contratar, siempre y cuando no se sea un nigromante o un vampiro, si se le ofrecen documentos arcanos que puedan servir para poner fin a su estado.



Clase de armadura: -1
Dados de golpe: 10
Movimiento: 12 metros
Ataque: 2 arma
Daño: 1D8+3 (especial)
Salvación: Guerrero 10
Moral: 12 
Valor en tesoro: Su espada Aflicción, su armadura de placas, un abollado escudo y la Gema Oscura de los Condenados (que se convierten en objetos roñosos y sin valor en el momento que él es abatido)
Alineamiento: Neutral
Valor P.X: 1000 (4.000 si se pone fin a su maldición permanentemente)

Kreugar es inmune a los conjuros de dormir o hechizar monstruo, y todo aquel que le haga una lectura mental sufrirá 1D4 puntos de daño por el siglo de horrible maldición que pasará a tener en su cerebro.
Aflicción: esta terrible espada vorpalina es la encargada de alimentar las mercuriales filas de la Compañía Maldita. Todo aquel que sufra su última herida bajo el filo de Aflicción se levantará al turno siguiente como un esqueleto de la Compañía Maldita. Nada puede anular este efecto.
La gema oscura de los condenados mejora la CA de Kreugar en 3 puntos.
Kreugar suma +4 cuando ataque a criaturas no-muertas.

Esqueleto de la Compañía Maldita
Clase de armadura: 4
Dados de golpe: 3
Movimiento: 6 metros
Ataque: 1 arma
Daño: 1D6+1
Salvación: Guerrero 1
Moral: 12
Valor del tesoro: Ninguno
Alineamiento: Neutral
Valor en PX: 25

Cualquiera que sufra su última herida por un esqueleto de la Compañía Maldita estando Kreugar a 10 metros se levantará como un esqueleto más al turno siguiente.

4 comentarios:

  1. Ains, si no fuera para La Marca del Este sería una entradaca.

    El D&D básico no me entra...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No te preocupes, estoy pensando como hacerlo para El Reino de la Sombra. Es una ingeniería algo más complicada.

      Eliminar
    2. O también podrías para Warhammer 2ª Ed y nos volvemos locos. Se me hace raro que no lo adaptaran en ningún momento de forma oficial...

      Eliminar
  2. Pues yo espero las estadísticas para el reino de la sombra, que la ambientación que uso es de la marca :)

    ResponderEliminar