miércoles, 24 de abril de 2013

Demolition Man...una utopía de lo más distópica


Propicios días amigos, espero que no tengan un quebranto cuando les diga que mi película favorita de Silvester Stallone es "Demolition Man" (1993), donde comparte cartel con una Sandra Bullock que como Selina Huxley incluso me parece entrañable, y un Wesley Snipes completamente desencadenado como el criminal ultraviolento y metasimpático Simon Phoenix. Hay que decir que desde niño adoro esta película, por lo que soy incapaz de ser imparcial cuando hablo de ella. Realmente me produce gozoso gozo.

Bien, "Demolition Man" nos lleva a San Ángeles, una metroplex que abarca lo que un día fue California, en el año 2032 y donde se ha instalado una "idílica" sociedad donde no existe la violencia, la comida basura ni todo lo que produjo la decadencia de la sociedad a finales del XX y principios del XXI. Una sociedad creada por el mesiánico Doctor Cocteau donde la música que se escucha en la radio son temas publicitarios rollo "Soy una salchicha Oscar Mayer", darle al frote es delito y por decir un taco el Gran Hermano te multa. Otra de sus curiosidades es que las cárceles han sido sustituidas desde antaño por crioprisiones, en la primera de ellas es donde acaban John Spartan (Stallone) y Phoenix, el segundo capturado por el primero, un muy expeditivo policía, aunque este acabe siendo juzgado por haber provocado la muerte de 3 docenas de rehenes en el reino criminal que Simon había erigido en Los Angeles. Y es que Phoenix es una especie de Joker, un loco criminal ultraviolento, ultracarismático y muy inteligente con un demencial sentido del humor.
Total, que en una de sus revisiones de la perpetua Phoenix consigue escapar y empieza a sembrar el caos en una sociedad donde los polis...pues bueno, en sus propias palabras "Somos policías, no estamos preparados para esta clase de violencia". Por ello optan por sacar de la nevera a Spartan, un extraño en un nuevo mundo en el que todo lo que era familiar es desconocido, incluido el retrete.
Un poli como los de antes para un criminal como los de antes que tendrá como compañera a una Sandra Bullock obsesionada con el violento siglo XX, del cual tiene una visión romántica y bastante friki.



La cinta es simple y llanamente una puta gozada. Por un lado tenemos a dos máquinas del genero de acción mano a mano, con peleas y tiroteos que son un auténtico flipe, cosas que ya no se ven en el cine (salvo en Mercenarios). Por el otro es una muy divertida e incluso inteligente película de ciencia ficción que bebe directamente de autores como Huxley (de quien Selina toma el apellido), Orwell y H.G Wells, con sus propios morlocks que no son sino quienes no le bailan el juego al doctor Cocteau. El retrato que hacen de esta sociedad anestesiada, donde la gente no es que no carezca de malicia, que capullos siempre los habrá, sino de ira, instintos y libertad; a las mínima que se saltan el Estatuto de Moralidad ya tienen su reprimenda, son constantemente vigilados y las mínima muestra de violencia, aunque sea una pintada, los aterra. Incluso tienen su propia jerga ñoña, adaptada a este nuevo mundo tan feliz, un poco a lo "La Naranja Mecánica".
Pero al mismo tiempo están orgullosos de sus "avances" como sociedad, especialmente cuando se comparan con nuestros dos amigos descongelados.
Luego claro, les patean el culo y empiezan a correr.

Gran peli, con mogollón de chistes que os dejarán con cara de pasmo, hostias como las de antes y un malo brillante.

SPOILER

Como curiosidad tiene dos de los mejores alegatos a la libertad, tal y como la entienden los yankees (o la entendían antes del 11-S), que he visto en una película. El primero lo suelta Friendly, otro de los personajes clave de la historia.

"El enemigo soy yo, porque aún sé pensar. Me gusta leer, me gusta la libertad de expresión y la libertad de elección. Me gusta sentarme en una tasca grasienta y plantearme que hago, ¿me tomo el filetón o el especial de chuletas a la barbacoa con ración de patatas fritas? Quiero un alto colesterol. Quiero comer jamón y mantequilla y salchichas al queso. Quiero fumarme un habano gigante en la sección de no fumadores. Quiero correr por las calles desnudo con el cuerpo untado en gelatina color verde leyendo la revista play-boy.
¿Porqué? Porque a lo mejor de pronto me entran ganas de hacerlo, ¿vale?
Yo he visto el futuro ¿y sabéis lo que es? Es una virgen de 47 años con un pijama color beis que se toma un batido de pera y canta: soy una salchicha Oscar Mayer ."

Aunque Phoenix es más escueto concentra el mismo mensaje en una charla con el buen doctor:
"Oiga, no puede quitarle a la gente el derecho a ser idiotas".

Brillante, señores. Brillante.

4 comentarios:

  1. SIMON DICE: Peliculón... y no hay mas que hablar.

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  2. Me enamoró la película desde el primer momento. Es divertida, interesante y llena de acción. Me resulta absurda pero quizás sea el aspecto que más me gusta!!!

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  3. Pues fijate, me voy a animar a hacerme un revisionado que hace mucho que no veo cine del bueno, cine del de antes

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  4. Ahora que lo pienso, tengo que hacerme con una copia para mi DVDteca (copia real, no de seguridad, ya nos entendemos...)

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