domingo, 25 de noviembre de 2012

El día de la Marca, el Páramo, viejas que hablan raro y dinosaurios


Ayer, gracias a un enorme esfuerzo titánico conseguí reunir un grupo de aventureros con los que tortur...jugar el Día de la Marca con el potente módulo El Páramo. Costó, hubo bajas de ultimisa hora pero bueno, sillas que se rompían, aprovisionamiento que duró más de la cuenta y gatos. Pero moló, moló mucho pese a poder jugar el módulo entero, solo llegamos a la primera misión.
Bueno, primero os dejo este video introductorio en el que podéis ver el arranque de nuestra sesión. Jugaron la partida Iban  (Picto, Mcmorrow o algo escocés), DomPi (Piromante, Lucius Magus) y Jonks (Paladín, Pal Mal).
Ahora que lo pienso...mucha P veo yo ahí.



La historia arrancó, como no, en Robleda, concrétamente en la taberna La Doncella Inocente (propiedad de  la familia del inefable Vespasiano) donde entre rumores y rumores e intentos de robo de faltriquera (provocando quizás un incidente intercampañil) fueron avisados de que el burgomaestre de Robleda precisaba sus servicios. A cambio de oro.
No mucho oro, pero andaban tirando a tiesos así que. De todos modos ¿que problemas puede haber a la hora de entregar una sobre a una viejecita y luego llevar un fardo? Pfff...
Así que cogieron un caballo (DomPi) y dos burros para dirigirse a la aventura, entre mosquitos, agua estancada, dinosaurios, gloria, muerte y hostias. Como panes, añado.
No quiero entrar en spoilers pero tras una breve conversación con cierta anciana llamada Mara esta les convence para que vayan a un túmulo cercano a encargarse de unos "bandidos", algo relativamente sencillo para un grupo de 3 valientes almas cargadas de acero y magia. Bueno, en realidad a la pobre se le fue un poco la olla y cuando dijo bandidos quiso decir vampiros. Cosas de la edad, ya tu sabe mi chico.
Pero claro, el camino por las salvajes tierras prehistóricas que hay al norte de La Marca no es fácil, y toparse con los nativos. Lo cual puede ser peliagudo si uno de esos nativos es un triceratops particularmente cabezón que anda comiendo en SU territorio...y fallas al intentar pasar discretamente de largo. Se empezó pues el primer combate de la sesión, 3 héroes de nivel 2 contra una tochísimo dinosaurio con CA 2 y 16 DG, casi nada.


Hola. Soy un dinosaurio capaz de pulverizar  en tres turnos un grupo de aventureros. Este es un módulo de niveles 2-4, quiéreme.
¡¡QUIÉREME TE DIGO!!

Pero bueno, vencieron, ganaron PX, festejaron y huyeron cuando un dinosaurio particularmente grande llegó atraído por el olor de la carne fácil y la satisfactoria carroña. No pasa nada, dentro de este tumulito tan majo encontrarían hostias más que suficientes para satisfacer su ansia de derramamiento de sangre.
Empezaron la exploración de la Tumba de Dinarius...ya algo escamados de que la vieja Mara no les había dicho toda la verdad sobre esos bandidos (mira que son desconfiados, a la pobre solo se le fue un poco la pinza, nada más), al no encontrar pruebas de que alguien viviese en aquel lugar. Con todo siguieron explorando aquella tumba, encontrándose por primera vez con un poderoso enemigo no-muerto: El Tumulario.
¡QUE MALA BESTIA! Y encima son DOS. El caso es que estos cabrones fueron especialmente duros, llegando a drenarles un nivel a dos de los tres personajes de la mesa (quedando intacto  solo el Piromante,que se quedaba bien atrás y lejos de los ataques de los enemigos).

No puedo poner el vídeo, así que PINCHAD EN ESTE ENLACE.

Pero finalmente el bien, la justicia y las buenas tiradas se terminan imponiendo, quedando patente una vez más que este módulo es DURO.



Inciso. El Páramo es una aventura MUY asesina, muchísimo. No es complicada en su desarrollo pero las probabilidades que un personaje muera, quede tullido, pierda niveles, sea esclavizado o en general sea pasto de los peces dientiagudos de Valion son MUY altas. Prácticamente cualquier cosa que no sea un humano normal tiene todos los boletos para poder mandar al otro barrio de una güasca a un personaje con algo de mano. Los monstruos no solo son duros, son CABRONES: drenan niveles, dominan mentes, aplastan, machacan...una fiesta, vamos.
Y esto no ha hecho sino empezar...

El viaje por la Tumba sigue, hasta tropezar con un sarcófago en el que descansa plácidamente un simpático vampiro. Así, de tras, recordemos que este módulo es para nivel 2-4, y los vampiros son...como decirlo, unos cafres con MUCHA vida, con mucha CA, con unos ataques brutales y otras cosas la mar de desagradable bajo su mirada colmilluda, como la de convertir a sus enemigos derrotados en clones de Lady Gaga. Y no brillan. Pero no nos engañemos, este primer vampiro no es ni de lejos el más peligroso de la Tumba, su jefe...da miedo.

A todo esto. Los jugadores, que llevaban mucho tiempo sin jugar  a La marca del Este, enseguida recuperaron el ritmo pateaculos. El Piromante se aprendió sus conjuros y el Paladín descubrió el concepto "Carga", pero que en nuestra partida se tradujo como "TOTAL ATTACK", convirtiéndose en el grito de guerra de la mesa.



Y es que enseguida llegaron ante Dinarius. Menudo cabrón, hizo parecer al anterior Vampiro un Edward Cullen de la vida ¡que cafre! La descripción del señor hizo hincapié en su mala hostia y poder...¿pero cual fue la respuesta del equipo? Jonks, el paladín, habló:
"Denarius, tengo dos cosas que decirte: TOTAL ATTACK".
Una vez más las hostias llegaron al juego. Casi murieron, el Piromante bajó a nivel 1 y el Picto casi acabó en el suelo, muerto, muerto como una losa. Pero eh, vencieron, se hizo. Finalmente volvieron a Robleda dejando por el camino el paquete de Mara, y la cosa más o menos se dejó para otro día porque había otros quehaceres que realizar (por mi lado una estupenda y maravillosa velada con cierta moza llamada María, jujuju).

¿Conclusiones?
Bien, el módulo es una animalada. No es complicado de dirigir, para nada, es muy sencillo ¡pero es muy salvaje! Las situaciones son duras de afrontar, los enemigos terribles y los peligros que rondan por la cabeza de los aventureros pueden aplastar sus cuerpecitos sin piedad. Tal cual. Y eso mola, habría que ver más módulos old schoold. Fue muy divertido, simple y llana diversión, tirar dados, ganar tesoro y PX's, matar monstruos y soltar sandeces con las que reír y hacer reír. La quintaesencia de lo que es este hobby: diversión con los amigos, simple y llanamente.

Por otro lado, hay muchos enemigos nuevos y muy chulos. Por mi parte los que más me han gustado, como no, son los dinosaurios. Seré franco ¿quien carajo quiere meter ogros, orcos, goblins y arpías si puedes desmenuzar a sus jugadores con frenéticos ataques de deinosuchus, tiranosaurius rex y estegosarius? Nadie, los dinosaurios molan. Mucho. A ver si vemos más dinosarios en los módulos de rol,.

Tengo ganas de terminar la partida, pero estoy tranquilo porque creo mi partida del Día de la Marca ha cumplido, funcionado y divertido.

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