jueves, 9 de agosto de 2012

Victor Cosmonaute, recordando a un viejo amigo


Es curioso lo que me ha pasado estos días, desde que vi el diseño final del Astronauta/Viajero Espacial para la caja verde de La Marca...no he parado de pensar en una pequeña figura de acción que mi madre tiró a la basura hace casi 15 años, figura que de hecho fue el primer juguete que yo elegí de manera consciente (por encima de miniaturas de La Guerra de las Galaxias) y que llevaba a prácticamente cualquier lado. Es imposible ahora encontrar una foto suya, salvo si me pongo a rebuscar en el baúl de los recuerdos pero eso ocasionaría tal caos en mi hogar que la matriarca me daría de tortas no sin poca razón, y en internet...nasti; pero lo recuerdo con claridad.
Era un hombre moreno, con la cabeza afeitada, su traje era una versión chulilla y noventera del de clásico aventurero espacial de los 80 (con muchos bolsillos y cables), iba de azul clarito y blanco, con botones rojos en el pecho. Un poco tosco, con una escafandra que no se abría y con unas armas que yo no usaba, porque eran aparatosas y sobretodo ¡porque aquel héroe del espacio no las necesitaba!
Yo lo llamaba en francés Victor Cosmonaute y hasta le hice un grito de guerra, que lanzaba cada vez que asaltaba fortalezas de arena en Las Landas o lo metía en el agua de la playa.

De modo un juego de rol, un retroclón, que busca recordar a muchos como eran sus pinitos en el rol (época que yo no conocí) a mi me ha hecho recordar a mi primer colega de plástico, lo cual me ha producido una sensación agridulce. Me hago viejo, ays...ahora entiendo porque lloro cuando veo el final de Toy Story.

Sobre el astronauta de La Marca...a mi la idea me gusta, me parece uno más de los múltiples puntazos pulperos del juego y casa bien con los recuerdos de muchos que hace varias décadas se pusieron a lanzar dados, y como es un juego que buena parte de su estilo viene del efecto nostalgia creo que tiene su sitio. No jugué a The temple of the Frog (aunque si está en francés no me importaría leer el módulo) pero si metí elementos de cifi en muchas de mis partidas, incluido el clásico dungeon nave espacial hasta el culo de xenomorfos (muy divertido, con Contemplador Reina Alien incluido) y la invasión de Azotamentes ,perdón, desuellamentes, de otro mundo. D&D está plagado de bichos de otros mundos que tienen la palabra UFO escrita en la frente, lo lógico es que si han llegado los bichos también acaben en el mundo de juego los Cazadores (robando terminología de CdB).
Sin olvidarnos de lo mucho que me gusta la idea de llevar un enano o un bárbaro armado con una preciosidad de estas. O un amigo, y que cuando se quede sin hechizos se olvide de la ballesta por un rato.

No premio al 1º en decir a que serie pertenece la espada.

Así que yo no sé vosotros, pero el menda es procosmonauta marcoso, y cuando lo lleve está muy claro como se va a llamar: Victor Cosmonaute, que bien se merece el homenaje. Y pese a sonar ñoño quiero dejar claro que estoy muy agradecido a La Marca por 1) haberme hecho recordar al bueno de Victor y 2) Por darme la oportunidad de volver a jugar con él de nuevo.

6 comentarios:

  1. Hombre, pues Farscape es otro ejemplo de combinar astronautas y fantasía

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    1. Efectívamente, ahí le has dado. Con grandes momentos de heroísmo como esté: http://www.youtube.com/watch?v=f5eiqsHjGc8

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  2. Mmmm... el rollo de ganchillo es de factura Kilrathi, no?
    XDD
    Un saludo.

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