domingo, 26 de agosto de 2012

Memorias de la tienda

Estos días estoy trabajando en Generación X Donostia sustituyendo al encargado, que estaba necesitado de unos cuantos días de vacatas, y la verdad es que la experiencia está siendo positiva, extrañamente agotadora pero positiva. Me gusta trabajar de cara al público, aconsejar a la gente a la hora de comprar e intentar ayudarles (sobretodo a los míticos clientes que te dicen lo de "Quiero regalarle un comic//juego/libro de estos pero no sé cual"), también disfruto mucho explicando frikadas a lo neofitos o, más comúnmente, a sus madres ¿que ejército Warhammer le va más? ¿Que es un juego de rol? ¿Tienes comics del tío murcielago de la peli?
Quizás el caso más entrañable es el de un cliente que andará quemando la treintena y que lleva jugando al Muchkin en inglés desde hace la tira...y que se acaba de enterar que cierta editorial española (cuyo nombre ha quedado excluido de mi blog hasta que lea una jodida disculpa) lo tradujo hace mucho. El tío estaba supercontento, comprándose un montón de expansiones y contándome batallitas de años de partidas. Batallitas que creo que son comunes de todos los grupos que juegan al Muchkin.
Y si, a veces te ponen de los nervios, gente maleducada la hay en todos lados, pero como son mis clientes sonrío y hago mi trabajo.

El único momento tenso lo tuve ayer, durante el torneo de Magic. Uno de los asistentes, un adolescente muy chulo y maleducado, jugaba con un niño de 13 años que debía tener alguna irregularidad en su mazo, y en vez de avisarme para comprobarlo se puso a decirle que le iba a reventar la cabeza y echar a patadas de la tienda. En ese momento entré yo, tras atender a unos clientes, y le dije que en MI tienda no se le ocurriese volver a amenazar a nadie o se iba a la callecita, que yo si que podía hacerlo, le echaba del torneo y me iba a encargar de que no volviese a participar en ningún evento de esa índole. Los matones son por naturaleza cobarde, pues solo van a por él que ven como débil, y este hizo honor a esa fama pues se calló y no volvió a decir nada, si bien luego intentó liarme con malas excusas.
He de decir que todos los demás asistentes tuvieron una actitud excelente y ayudaron a dar buen ambiente a un evento contaminado por la actitud de nuestro amigo el matón.

Mañana es el último día, espero que no haya incidente alguno.

Bueno, me espero las habituales 3-4 visitas de clientes preguntando si vendemos videojuegos, disquetes y demás parafernalia. O condones, que eso pasa mucho.

5 comentarios:

  1. Oh, miradme que guay tengo cien mil cartas y voy a torneos. Son como los que juegan al fútbol, se te pone uno chulito y le intentas partir la pierna durante todo el partido...

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  2. ¿Frikis, Vascos y condones? mira que hay gente despistada, XDDD.

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  3. Qué raro, una anécdota sobre un jugador de Magic maleducado y sin habilidades sociales.

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    1. Hombre, la inmensa mayoría son gente educada y muy amable. Yo al matón le conocí cuando solo jugaba al juego de miniaturas del Señor de los Anillos y ya era así. ;)

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  4. Nooooooo, yo quería verte de encargado :(

    Me alegra que tu experiencia laboral haya sido positiva, la mía ha dejado bastante que desear.

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