lunes, 2 de julio de 2012

Las proezas, el gran acierto de Dragon Age


Quisiera abrir la entrada felicitando a Jorge Mir Bel y a su juego Babylon por haber salido ganador en el concurso de Ludotecnia, y a Miguel Ángel Muñoz y José Antonio Barragán por haber quedado finalistas ¡seguro que sus juegos son unas joyas de cojones!

Vale, ahora Dragon Age, que no es un Cliff precísamente, para hablaros de las proezas del sistema de combate del jueguecito de Green Ronin. Y es que mola mucho muchísimo; los críticos habían caído en el estancamiento más vil  ¿triplicar el daño? ¿solo? El Reino de la Sombra trae una serie de añadidos al sistema (que el daño no letal pase a ser letal, por ejemplo) pero no sé, le faltaba ser algo más visual y chulo.
Las proezas son eso, efectos bastante espectaculares pero no muy descompensados que aparecen bastante a menudo durante el combate, es relatívamente fácil sacar Proezas en Dragon Age, y no lo entorpecen una vez entendida la mecánica. Y es un gustazo que de pronto por haber sacado un 5 en el Dado Dragón y otro faife en un dado normal puedas reducir la armadura del enemigo, intentar dejarle desarmado o zumbarle dos veces al mamón que tienes delante. 
Además, la tensión que produce que el enemigo también pueda hacer proezas, y siempre serán más y siempre tendrán más proezas que tú, añade un punto de dramatismo, oscuridad y peligro al combate que se ha perdido en otros juegos donde se ha reducido al intercambio de hostias (o el lanzamiento de rayos por el culo si juegas a D&D 4.0) y su asimilación, más o menos placentera.
Ahora te pueden joder.

Y narratívamente funciona muy bien, no entorpece y da una potencial espectacularidad al roleo de combates que yo agradezco muchísimo. Me explico.
Ayer domingo, antes de ver a unos millonarios producir un orgasmo colectivo a este país, jugamos a Dragon Age, en una de esas nos encontramos con un señor capitán de los Templarios de la Capilla, gente mala, y varios esbirros (templarios y bandidos); como de costumbre el bueno de Crom se hizo un personaje de combate cuerpo a cuerpo, el único del grupo, que se lanzó al combate acabando entre esa mala bestia y su pandilla basura. Bien, el muy hijo de puta del jefe templario me hizo una proeza que casi me desarma, me tiró al suelo y me cascó a base de bien, luego sus compañeros me hicieron un hijo de madera. De 30 puntos de golpe bajé a la peligrosa cifra de 2 puntos de golpe ¡ALEGRÍA!
Bien, mi turno. Tras ser curado el bueno de Wurm se levanta y ataca, lanzo los dados y ¡6, 6, 6! ¡LUCIFER ME MIRA, ME SONRÍE Y ME DICE: TU MOLAS CHICO, ENSÉÑALES EL PODER DEL MEEEETAAAAAL!
Estupendo, empezamos por un desarme, seguido de un derribo y luego dos ataques; así sin más queda soso, pero hostia, estás motivado y el personaje acaba de salir de un pequeño infierno y quiere hacérselo pagar al cabronazo del Templario, de modo que te curras una buena descripción, algo así:

Wurm se levanta y se abalanza sobre su enemigo, le golpea la mano con el final del mago y lanza la espada del templario muy lejos de él; ante un enemigo desarmado solo piensa en derribarlo, cosa que hace propinándole un brutal golpe en el pecho con el plano del arma. Indefenso y herido, solo puede ver como el enorme hacha cae dos veces sobre él.

Y así, salió tal cual. Motivado, emocionado, los críticos con la Proezas han vuelto a molar. Y dar miedo. Sería bueno que otros juegos empezasen a implantar reglas sencillas pero efectivas para hacer especiales, espectaculares y narrativos los combates con mecánicas similares a las proezas.


¡BUAHAHAHAHAHAHAHA, SEIS, SEIS, SEIS, CABRONAZO!

3 comentarios:

  1. Perdona que te haga off topic aquí, pero como fan al almirante Blas de Lezo, te recomiendo que visites la página de http://eldesvanderu-mor.blogspot.com.es/

    es una de las dibujantes de la Marca del Este y una escultora de miniaturas muy chulas.

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    1. Buah, pues le está quedando estupendosa no, lo siguiente.
      ¡Gracias por el aporte!

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  2. Pensé en implementar algo semejante a La Marca en su momento, igual deberíamos trabajarlo.

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