lunes, 18 de junio de 2012

Salvando el mundo



Estupenda traducción de una canción que es tan friki como épica llamada The World is Saved, Y que en estos momentos en el que ando llorando a mi amada Play 2 y disfruto del viaje final de cierto comandante de la Alianza de Sistemas en ME3 (que llegará a una horrible parada pero que gozo por el camino) me ha hecho pensar.

Por un lado podríamos hablar de lo maniqueos que son nuestros juegos, de como salvar el mundo es siempre tan fácil como ir zurrando en el orden correcto a una sucesión de sujetos, acumular una serie de objetos absurdos y acabar yendo a un lugar rimbombante donde sangrar una vez. Y es que la vida real salvar el mundo, o rescatarlo que diría HERR Merkel, la cosa no es tan sencilla ni clara, la simplificación es imposible e infantil. Pese a que este infierno económico en el que estamos sumidos tienen responsables con nombre y apellido, entrar en sus madrigueras o Torres Oscuras del Poder Económico Demoniaco espada en mano y mago presto a quemar cosas no es la solución, pese a que en las fantasías que empleamos para jugar si lo serían.
No niego que sentaría bien.

Pero jugar es eso, jugar, lo que hacíamos de críos. Como individuos lo tenemos jodido para hacer las grandes cosas que creemos que necesita el planeta, que sean correctas ya es otro cantar de gesta, pero hostia, si nuestras aventuras en una pantalla (plana o de cartón) fuesen así la cosa no sería divertida y el asunto ya dejaría de tener sentido. Jugar para frustrarse es algo que a veces se busca (pienso en Wraith), pero no, si yo juego a salvar el mundo quiero disfrutar y eso implica aventura, espadas o pistolas, naves o dragones, enemigos al final...  Simplifico las cosas, o lo hace el master, y así podemos divertirnos, sufrir heridas de las que nos recuperamos con 2 potas pese a que en la vida real acabaríamos fiambres en un tris, convencer a una chusma de que luche como samurais gracias a un discurso inspirador, enfrentarnos a un tigre armados con un taburete en una arena roja por la sangre, para así luego, en algún momento poder salvar al mundo de una amenaza que a todas luces será un chiste al lado de los horrores que una vez todo termina volvemos a ser conocedores: matanzas, crímenes de guerra, Putin, la Troika, niños soldados, desastres medioambientales.
Un mundo que para salvarse parece que necesita un reseteo gordo, y con todo muchos nos esforzamos por intentar mejorarlo. No va a venir un Mahdi ni un Supermán, estamos los que estamos, podemos lo que podemos y manda quien manda, las fantasías para las mesas y los mandos.

Un asco pero es la verdad, las cosas son más fáciles y la vía fácil solo es para ludearse.



Pero queda la ilusión de poder hacerlo, y creo que es importante conservarla para que el juego no pierda lo que le hace especial, la satisfacción de haber jugado una historia cumpliendo un objetivo (no siempre se salva al mundo de una amenaza, a veces es el pueblo de PichaGorda de Elendil el que necesita un urgente rescate no merkeril). Nos enfrentamos al  MAL y le hacemos frente, con una sonrisa y acero en la mano, tirando dados y gritando cuando junto a tus colegas petas al cabrón de turno.

¡QUEMAD A SUS MULERES Y VIOLAD TODAS SUS CASAS!
¿A que viene esa alegría? Yo y mis colegas hemos venido a decirte cuatro cosas.



Yo juego a ser el héroe, no un paladín de brillante armadura pero si un héroe, la vida real tiene demasiados villanos a hijos de puta para convertir mi avatar evasivo en otro. Mis Sheppards perdonan a la reina Rachni y petan las bases recolectoras, mis guerreros del D&D salvan los pueblos y no los saquean, petan no-muerto y revientan al que los invoca... puedo ser un Megamind o un Lobezno de los 80´s pero nunca un Craneo Rojo ni un Dientes de Sables. Hay gente que se dedica a ser malo cabrón cuando rolea, yo no, para mi esa es la clave de la diversión que saco. Los personajes de Crom serán pulgodos, malhumorados y boca cloaca máxima, tendrán problemas mentales y olerán mal, posiblemente sean unos desgraciados pero al final harán lo correcto, de una forma u otra.

Llamadme nena pero me gusta ser el bueno y salvar el mundo a golpe de espada.

Pero a veces si, mola hacer el cafre.


2 comentarios:

  1. ¡Amén! Jo, me has emocionado y todo... De todas formas, ¿debo recordarte cierto HOMBRE RATA?

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  2. Te hemos otorgado, y esperamos que no te moleste, un CRISOLiebster, un premio que no es más que el reconocimiento por nuestra parte de todo tú esfuerzo por los temas lúdicos.

    Puedes encontrarte en http://crisoludico-burgos.blogspot.com.es/2012/06/premios-crisoliebster.html

    Un abrazo y sigue haciéndonos disfrutar.

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