sábado, 23 de junio de 2012

The Radical Handbook (Inquisiteurs & Radicaux) , jugando a ser un chico malo


Los radicales son una de las dos filosofías existentes dentro de la Inquisición, frente a unos puritanos que solo combaten a las fuerzas que amenazan al Reino del Emperador Inmortal  optan por emplear los recursos, la fuerza de esas amenazas contra ellas mismas. Es decir, emplean tecnologías y conocimientos prohibidos para "hacer la correcto" sin corromperse, en teoría. 
Está claro que estos radicales, divididos en múltiples facciones enfrentadas entre si (lo mismo pasa con los puritanos) son un elemento curioso, una forma de jugar a Dark Heresy en el que podemos introducir elementos que den mucho sabor al grupo, incluyendo una forma de jugar más oscura convirtiendo a los acólitos en antiheroes o títeres en manos de un inquisidor dispuesto a ir más allá que sus colegas para combatir a los enemigos del Trono Dorado. Inquisidores y Radicales (nombre más interesante que The Radical Handbook, jodidos ingleses) demuestra ser un libro muy interesante y útil para los masters y jugadores interesados en jugar una partida de este tipo, veamos las razones.

Se dedican varias páginas a definir que es el Radicalismo dentro de la Inquisición, como juegan, interpretan o ignoran algunos de los preceptos más esenciales de la cultura imperial: donde el Credo Imperial dice "No socorrerás al criminal" un radical puede entender que para hacer su trabajo y financiar la salvación del Imperio tiene que aliarse con algunos criminales, o dirigirlos incluso; o el "No tolerarás la presencia del Xenos" puede obviarse por un inquisidor si esos xenos tiene información útil, tecnología única o incluso ser aliados valiosos, etc... Por otro lado se continúa hablando de como los inquisidores radicales son acusados por sus pares y juzgados, como se pueden defender y como suelen ser castigados. Un recordatorio del peligroso juego que se traen los radicales, por un lado juegan con fuerzas peligrosas y por otro tienen la animadversión de sus propios compañeros.
En ese mismo capítulo se detallan distintos Orígenes radicales, funcionan igual que las variantes de los orígenes aparecidas en el Manual del Inquisidor, y están muy bien para hacer chungo a  nuestro grupo de Radicales, son una serie de talentos únicos que son realmente útiles para todo inquisidor que se precie, siempre y cuando sea más leer el Necroteuconomicón que de quemarlo.
Bien, tenemos El linaje mancillado de Malfi (que modifica el origen de nobleza) que hace miembro de un linaje afectado por una locura y una maldad innatas pero se origen desconocido, obteniendo de su sangre corrupta una inteligencia superior, una resistencia al Miedo notable y un talento para el engaño, pero a cambio se come 1D10 puntos de corrupción y 2D10 puntos de locura, casi nada. Le sigue el simpático Mutante de Colmena (que modifica el origen Mundo Colmena), admito que me ha gustado mucho, un desgraciado que ha nacido con un genes corruptos en un Imperio en el que la pureza genética es clave si no para vivir bien, al menos para ser considerado persona; el Mutante de Colmena empieza con dos mutaciones menores, o con 2 mutaciones menores y una mayor pero perdiendo un punto de Destino, y se favorecida su Resistencia en detrimento de su Empatía. 
Hay otras 2, el Pasajero Oscuro (que afecta a los nacidos en el vacío) y la Schola Pervertie, una versión oscura de la Schola Primogenium), ya os hacéis a la idea.

Otro elemento aparecido en el Manual del Inquisidor son los Trasfondos pero ahora adaptos a la dura vida del radicalismo inquisitorial; al igual que antes proporcionan a cambio de una serie de PE un conjunto de modificaciones sobre las características, talentos y rasgos del personaje (permitiéndole ganar unos que tendría vetados de otra manera). Algunos de ellos son el Intocable (que no entiendo como no pudo acabar en el Manual Básico o en el del Inquisidor), que veta los accesos a los poderes psíquicos al no tener reflejo en la Disformidad, reduce su Empatía, dificulta sus tiradas de caracter social pero a cambio de una poderosa ventaja:  es inmune a los poderes psíquicos y dificulta las tiradas psíquicas a su alrededor, muy goloso. Otros trasfondos radicales que se incluyen serían La Justicia no es Ley del Arbitres (que se convierte en una especie de Punisher), Secta Herética para el Clérigo o Denunciada y Condenada para la Adepta Sororita, la  hermana de batalla tiene el talento de leer las mentiras gastando un punto de destino (empieza con 1 más encima), pero al parecer a sus hermanas su talento les repugna y tras torturarla y condenarla por hereje ha quedado fuera de la Orden y está algo ida.
Continua este capítulo una larga serie de Carreras Radicales que modifican los Rasgos profesionales de las carreras del juego, salvo la Hermana de batalla, con otros más apropiados para los acólitos que quieran destacar en la dura vía del Radicalismo: el Adivino Imperial, el Erudito Maléfico, el Legionario Penitenciario, el Comepecados o el Sabio Tecnohereje son solo unos ejemplos de ellas. Ya para terminar este capítulo nos encontramos con las Experiencias  Radicales, una serie de amejoraciones de élite para hacer más guays a los acólitos y una serie de dones,  y talentos, así como reglas distintas para la corrupción.


El siguiente capítulo es para mi uno de los más interesantes, y es el dedicado a las Facciones del Radicalismo. Hay nada menos que 7 facciones radicales realmente MUY detalladas (conspiraciones actuales incluidas), y se tratan de manera más pormenorizada los llamados Radicales Minoris. Se incluyen los Istavanitas, una minoría de inquisidores muy influyentes que creen que para que el Imperio sea fuerte y no caiga en la decadencia se dedican a sembrar el conflicto y el desastre, que los fuertes salgan adelante más fuertes y los débiles caigan en el olvido ¿Darwinismo Social? Que vaaaa...
Yo los veo perfectos como enemigos o como un maestro secreto, que los acólitos descubran de pronto que su Inquisidor es un Istavaanita y que en su nombre han cometido una serie de horrores terribles me parece una idea perversa y maravillosa para una campaña estupenda.
Les siguen los Recongregacionistas, un grupo de Inquisidores radicales y revolucionarios que creen que el Imperio ha terminado en un callejón sin salida de estancamiento y declive que impide a la Humanidad de sobrevivir en un Universo hostil de cojones. De modo que se dedican a bombardear las bases de la sociedad y el poder Imperial, como la burocracia anquilosada que gestiona nefastamente los recursos del Emperador. Interesante.
Los Xanthitas creen que el Caos debe servir al Imperio y no ser negado por este, que la Inquisición tiene la libertad y la obligación de emplear los poderes oscuros para ello. Para muchos esta es la facción que define de mejor manera el Radicalismo.
Los Libricar son una facción muy muy interesante, joven y fanática; son radicales si, pero también puritanos, digamos que son los Phelps de la Inquisición Calixiana pues creen que deben que la Inquisición no solo debe asegurarse de que las instituciones Imperiales sean preservadas. Sostienen que sus miembros y dirigentes sean constantemente vigiladas de manera estricta y castigadas con brutalidad...llegando incluso a ir contra otros inquisidores de facciones radicales, o no. Unos antagonistas estupendos, no me lo neguéis.
Los Ocularianos son la facción más extraña y misteriosa del Ordo Calixis, y se dedican al desentrañar el futuro de las maneras más esotéricas; debido a ello son juzgados y criticados por los Inquisidores que los ven como un grupo de gente que se dedica a perder el tiempo, y los puritanos más duros (o los Libricar) los persiguen activamente. Son una facción misteriosa que se mueve entre bambalinas, que juega un juego a muy largo plazo.
Oblacionistas, así se llaman los Inquisidores que tienen la palabra antagonista escrita a fuego en la frente si queremos jugar al radicalismo, son gente mala muy mala que se dedica ya no solo a usar el Caos contra el Caos ( o los Xenos), sino que optan por declarar a toda la Inquisición Radical impura y merecedora de la Inquisición. Demonologos que ha acabado con su propia identidad están proscritos tras una guerra secreta en el Sector Calixis que los enfrentó al resto.
Los Faenonitas son aún más chungos y llevan más tiempo siendo perseguidos que los Oblacionistas, son unos enemigos declarados del Imperio. Buscan fusionar el hombre y la maquina para convertirlos en algo inmortal gracias al poder Disforme, y luego ponerse ellos al frente de ese Nuevo Imperio cuyo nuevo dios será la Ambición. Gente jodida, gente muy jodida.



El capítulo que podemos llamar La Guerra de la Sombra incorpora nuevas reglas para combatir a los demonios, exorcismo incluidos, el empleo de recursos para tratar con distintas organizaciones clandestinas, como puede ser la Kabala de las Penas Púrpuras (un grupo de eldars y otros xenos que se dedican a la piratía), la tribu Hacha ke Muerde (unos orkoz  particularmente discretos que podrían actuar como mercenarios) o el Equipo explorator X-120 B del Adeptus Mechanicus, una flota milenaria que se dedican a viajar de mundo en mundo con total autonomía dedicándose a la arqueología. Así mismo se incluyen bestias útiles para el trabajo inquisitorial, nuevas competencias, equipo y nuevos poderes psíquicos. Le sigue el capítulo Las artes sombrías, que podría entenderse como una extensión del anterior, con reglas para rituales del caos, brujerías, creación de capotes demoniacos, artefactos caóticos, tecnologías jodidas y demás maldades.
Las tentaciones xenos vendría a ser como los otros 2 anteriores pero orientado a los alienígenas: tecnología, saber y localizaciones xenos. incluyendo una serie de estupendos hilos para aventuras. Podrían haberlo unificado todo, pero supongo que habría sido un capítulo muuuuuy largo. En los 3 hay estadísticas de criaturas y antagonistas, guardia espectral eldar incluido.

Los dos últimos capítulos están orientados a realizar una campaña de radicales, un capítulo previsible pero que está bien, incorpora también elementos del trasfondo del Sector Calixis. Pero a mi el que me gusta de estos dos es el último, el que habla de personajes importantes del Radicalismo Calixiano: gente como Felroth Gelt, que es el autor ficticio de Criaturas y Anatemas, o Seraph, una asesina de la facción Oblacionista. No vienen estadísticas, hubiese estado bien, pero si abundante información para usarlos, incluyendo la opción de ser los patronos de los acólitos.

Y eso es todo. Un gran libro, estupendo de verdad, ilustrado con profusión (con el habitual reciclaje de dibujos de otros libros) y ameno de verdad, con muchas reglas nuevas para jugar una campaña radical de nuestro gusto. Lo recomiendo de verdad, aunque no esta en español, repito NO ESTÁ TRADUCIDO EN ESPAÑOL. Una pena,la verdad.

¡Y encima sale Ron Pearlman!


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