domingo, 20 de mayo de 2012

Aquí nos molan los kobolds

Soy un kaniche con un vestidito rojo y un cuchillo jamonero

Si hay algo que en mi cuadrilla está perdurando a través de años y años de rolero es el cariño que se tiene a los kobolds.Si jugamos a D&D lo más probable es que uno de nuestro compañeros, siempre el mismo pero que lo hace muy bien, lleve un lagartijo de estos y se convierta en la mascota oficial del grupo, una mezcla entre perro patada y aventurero. Todo empezó con una campaña inacabada de Regreso al Templo del Mal Elemental que quedó en nada, salvo por el kobold hechicero del amigo antes mencionado, No-me-pegues-soy-un-héroe, el cual nos hizo reir de tal forma que se convirtió en parte del imaginarium del grupo. pero además de ser un elemento cómico era un señor hechicero con una mano de perro brutal con su ballesta. Este amigo el día que probamos por primera vez D&D 4.0 insistió en llevar un kobold, y la verdad es que le quedó bien (es que en 4º es imposible que tu personaje sea un cacas a la hora de lanzar rayos por el ojete).
Bueno, quizás me esté olvidando del precedente de No-me-pegues-soy-un-héroe: el Kobold Con Botas. Este peculiar personaje fue un elemento que incorporé hace cosa de 8 años a una partida de D&D, un kobold con una ballesta de repetición y unas botas que le hacían correr como el diablo, este ser con dos puntos de golpe se llevó por delante a un grupo entero sin despeinarse, crítico tras crítico frente a pifia tras pifia de esos supuestos héroes que fallecieron. Así 5 veces, de momento el Kobold Con Botas sigue invicto e intacto, 32 personajes han muerto ante él. Un día le honraré con una entrada.
Este personajillo recurrente fue lo que picó al jugador X a traer al mundo a No-me-pegues-soy-un-héroe. 
EDITO: Quiero aclarar que No-me-pegues-soy-un-héroe fue el causante de la muerte del grupo, menos él que se lanzó el conjuro ese de caer como una pluma, al quemar con una bola de fuego las cuerdas del ascensor por el que estaban bajando para matar a un drel.

Cuando me fui a vivir a Vitoria a estudiar Historia de las primeras cosas que hice fue buscar un grupo de juego ¡con un anuncio en el tablón de la facultad! Con un clásico "Busco héroes aguerridos que busquen rolear" terminé compartiendo mesa de juego con unos mozos que, bueno, eran todos unos sajarrajas que jugaban a Dragon Ball con el sistema de Anima y que insistían en jugar a la Cuarta edición de D&D, de modo que como no tenía ambientaciones para esa edición, creo que había salido Faerun pero estaba avisado sobre el destrozo, escribí una a mi gusto, una en la que No-me-pegues-soy-un-héroe tras un breve viaje dimensional se había establecido para construir un reino kobold llamado Kobolia, un estado reino con una amplia red de espías y asesinos, porque en una guerra abierta poco tienen que hacer con el resto del mundo. La cosa con aquellos chicos acabó como el rosario de la aurora porque se dedicaron a tomarme por gilipollas, pero compartí en OcioZero parte de la ambientación, o en una mesa cervecera.
Y esta idea también cuajó mucho entre mis amigos.


No-me-pegues-soy-un-héroe, hago parecer a Gandalf un Dumbledore de 2º

No-me-pegues-soy-un-héroe le siguió Huevo, otro kobold hechicero llevado por el mismo colega (que ya es un declarado fanático absoluto de los escamosos), que recorrió un peculiar Faerun junto a otros aventureros (como un minotauro guerrero) hasta que encontró una muerte horrible. No tengo ni idea de como porque en aquella campaña no pinté nada ya que se jugaba entre semana, viviendo donde vivo difícil tengo ir a jugar. Pero Huevo vivía con dos hembras de su especie que le calentaban las sabanas, de modo que el fecundo personaje tuvo abundantes descendientes.
Descendencia que ahora es todo el grupo de juego, en una campaña épico enanil donde el objetivo es ¡FUNDAR KOBOLIA!
Oh my fucking mama, he creado un monstruo. Y me honra.


¿Y yo? Bueno, también vivo apartado de esta campaña por mi vida vitoriana y examencil, aunque es probable que este verano algo pueda hacer con un kobold bárbaro llamado Kaniche. Pero para matar el gusanito, e instigado por el colega kobold, estoy recuperando mis viejas notas sobre Kobolia para escribir una campaña para La Marca del Este, en algún momento, donde jugarán una campaña épico decadente donde como si fueran unos Moisés de medio metro deberán conducir a su tribu a la tierra prometida, una donde no abunden aventureros de medio pelo y niños pequeños que quieran matarlos para sacarles puntos de experiencia.
Una campaña jodida y letal, donde la excusa para introducir nuevos personajes será la propia fecundidad de la raza.
Algún día...de momentos exámenes, luego ya veremos.
Somos el ejército nacional de Kobolia, 10 canijos con dientes y palopinchos

Pero que quede claro, nuestros kobolds son los monstruos enanos y canijos, débiles y ladinos tramperos, expertos en trampas para bobos, emboscadas y puñalada trasera, un incordio que puede volverse letal...no orcos de otro color ni megakillers flipaos como los de 4.0. Son criaturas débiles en un mundo lleno de dragones, bárbaros de nivel 13, chicas que los quieren como mascotas previa castración  y niños 6 a 9 años dispuestos a estrangularlos por un puñado de monedas, o mera diversión.
Aunque muerden, y a veces se comen a tu niño...

6 comentarios:

  1. Qué grande xD

    ¿Qué tendrán las razas pequeñitas que propician la hilaridad? Nunca olvidaré de una de mis campañas a un bardo halfling llamado Robert Halflord (¡el bardo metalero! xD), o al gran y mítico mago goblin Withney Encarni, que con 12 niveles era incapaz de encender una antorcha para quemar a un troll xDD

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    1. En nuestro caso creo que son más los monstruitos algo absurdos. Un día os hablaré de Sgrunt el aplicado, mi mago semiorco de Inteligencia 9 y Fuerza 18.

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  2. que recuerdos, el ascensor y el grell, por un mísero negativo (por no querer agarrarse a las cuerdas)dos compañeros fueron "recuperados" del fondo con una espátula.

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    1. Si, el módulo en ese momento se pone...tenso.

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  3. Jugar con bichos pequeños, fecundos y escurridizos cuyos enemigos son siempre más grandes que ellos... ¡coño! ¡Es el Mouse Guard! :D

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    1. Todo el mundo me habla de Mouse Guard, algún día me leeré el comic y veré si me atrevo con el juego.

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