martes, 7 de febrero de 2012

Sobre el concurso de Ludotecnia y tal


Pues nada, como soy un culo inquieto y apenas tengo trabajos que hacer este cuatri (¡JA!) me he liado la manta a mi cabeza rizada al optar por participar en el Concurso Cazatalentos de Ludotecnia con El Club de la Estaca.
Y es curioso como partiendo de una idea que ya tenía en la cabeza desde hace ya unos años, que pensaba que estaba ya definida, que poco más iba a cambiar se ha metamorfoseado para adaptarse no solo al sistema madre y las otras características de los Cliffhager sino a mis propios gustos, inquietudes y manías.
Si en un principio quería ambientar la situación en la España actual, la Época de la Gran Crisis, pero en primer lugar me dí cuenta de que A) La gente juega a esto del rol para evadirse de la realidad y la idea de en sus ratos de asueto echarles en cara la mierda en la que nos han metido de pronto dejó de parecerme tan buena y B) Estaba más cómodo escribiendo el pasado del Club de la Estaca que su presente, me lo pasaba mejor, las mecánicas que se me ocurrían eran mucho más divertidas en el siglo XVIII ¿redes clientelares de influencia, amistad y servidumbre? ¿Mover los hilos para conseguir lo que se quiere aunque sea un cañón y 10 milicianos? ¿Emplear el ingenio de un pícaro hispano muerto de hambre en la enorme Corona Española o comportarte como exige la condición de hidalgo, pobre pero noble, ante burgueses enriquecidos pero advenedizos que te miran por encima del hombro? Mucho mejor que romperse los cuernos para conseguir armas en la Donostia del XXI y evitar que los Guardias Civiles te revienten a tiros al confundirte con un etarra porque vas hasta el culo de artillería...vale, dicho así no pinta tan mal pero ya me entendéis.
Además me permite escribir perro inglés todas las veces que quiera, y son muchas.


El caso es que El Club de la Estaca ahora mismo avanza a buen ritmo y cuento con varios compañeros de clase con los que experimentar mis locas ideas. Ando revisando apuntes para plasmar los mecanismos de la sociedad de esa época tan apasionante, que el sistema Madre sea tan sencillo ayuda aunque a veces cuesta un poco encajar las cosas; de momento tengo ya concebidos los 5 atributos básicos del juego (Cuerpo, Coordinación, Memoria, Poder y Espíritu) y los rudimentos de la creación de personajes pero no consigo quedar contento con esto de modo que sigo pensando, sigo escribiendo. No busco un equilibrio, de hecho quiero que sea brutalmente desigual, que un personaje campesino a priori esté mucho más puteado que un religioso o un burgués ¡porque la sociedad era así! Esto no es la 4º edición de D&D con Magos con 32 puntos de vida al nivel uno y poderes A Voluntad, esto es el siglo XVIII y si quieres ser un labriego puteado prepárate para conocer las injusticias de la primera época borbónica, y tu que pensabas que ahora estamos mal. Los personajes morirán pues la medicina es cara y está atrasada, la violencia (cuando estalla) se lleva siempre vidas por delante, y los aguerridos miembros del Club van de cabeza, y por propia voluntad, a las mismas fauces del Infierno.

¿Pero busco realismo? En parte, el Club de la Estaca tendrá importantes elementos de ficción pero estos estarán en un marco histórico que quiero cuidar pues me parece esencial para que sea todo lo especial que me gustaría que fuese. Difícil pero satisfactorio, si lo consigo.

2 comentarios:

  1. Ummm aceptas consejos??? dota el sistema de combate de tal letalidad que una pelea a navaja sea todo un combate épico.

    Pega con lo qué comentas y los personajes para Cliff suelen ser rápidos de hacer en caso de deceso... :D :D :D :D

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    Respuestas
    1. ¡Claro que los acepto!
      Pues si, tenía pensado hacer un sistema de combate muy muy asesino, y que aunque sobrevivas lo tengas difícil para no morirte por la infección u otra complicación.

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