miércoles, 14 de diciembre de 2011

Un adversario para El Anillo Único: El príncipe Orsinal

Encantado con el Anillo Único pero algo decepcionado con los enemigos incluidos, me esperaba algo más (igual es que tengo un problema con los monstruitos, a más, mejor) me animé el otro día a escribir las reglas para un adversario bastante temible: un espectro menor llamado Orsinal. Admito que la criatura tiene mucho de lo que me gusta incluir en los adversarios: es un no-muerto, manda sobre tropas, quiere revivir su modo de vida, etc, pero creo que casa bastante bien, sin ser yo un experto, con la tercera Edad.

Bueno, espero que os guste.

Espectro menor: el Principe Orsinal


Nivel de atributo 8

Aguante 90

Odio 12

Parada 8

Armadura 4D


Habilidades


Personalidad 4

Movimiento 1

Percepción 3

Supervivencia 1

Costumbres 3 (Acertijos)

Vocación 4


Habilidades de armas


Espada larga 5


Habilidades especiales


Conjuros terribles

Infundir temor

Dureza odiosa

Odio: elfos

Odia la luz del sol

Temor al fuego y el agua

Voz de mando


En las entrañas del Bosque Negro existe un vieja fortaleza rodeada de niebla y un frío glacial, tiene una torre de tal altura que su piedra gris y recubierta de hiedra supera el manto vegetal contaminando el cielo con su presencia funesta; data de los Viejos Tiempos y es probable que antaño fuese un lugar donde los enemigos del Enemigos reponían fuerzas y preparaban sus batallas. Pero ahora es la morada de orcos,hombres funestos, arañas y huargos, todos a las ordenes de un espectro menor que ahí habita desde tiempo inmemorial. En un tiempo fue conocido como el ambicioso, pero eterno secundon, Principe Orsinal y cuentan los cuentos de viejas que llevado por una brutal sed de poder hizo un pacto con el Enemigo que lo transformó en un esclavo de cierto poder y relativa utilidad, pero de eso hace mucho. Actualmente solo algunas de las criaturas más repugnantes de las Tierras Asperas le sirven.

Aunque algo se ha agitado en la casi perdida personalidad del espectro, un recuerdo, un deseo de gobernar a otros y no solo ser un peón sin importancia en un reino perdido, por ello ha ordenado a sus orcos que vayan trayendo prisioneros a los que obligar a vivir en sus dominios. Si nadie le detiene Orsinal podría acumular gran poder y captar de nuevo la atención de su Amo.

En combate es un enemigo formidable aunque prefiere dejar a los orcos y hombres bajo su mando el “tratar” con la chusma, los bandidos según él, que se adentran en las tierras bajo su protección, ahora incluso tiene ya dispuestos algunos espías es Esgaroth y Valle que le informan de lo que pasa en los alrededores. Odio con una fría pasión a los elfos pues recuerda que de alguna forma en el pasado le vencieron, aunque es incapaz de recordar como ni cuando, eso despierta en él lo más parecido al miedo que puede llegar a experimentar un espectro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario