domingo, 27 de noviembre de 2011

Crónica de una victoria inesperada

Este sabado fuí testigo y juez de la 2º partida de la campaña de Warhammer Fantasy 6º edición que estamos librando en Generación X Donostia, una batalla entre dos contendientes bastante nóveles: los Skavens de Sudu contra los escamosos Hombres Lagarto de Don Pi, el más nóvel de los dos pues el muy bajato se lanzó a la aventura en su primera partida, nada menos; admito que la matyoría ibamos con su adversario, esa tarde recibimos una lección de humildad. Sudu llevaba ya varias partidas y había escrito una lista de ejército de 1.000 puntos bastante bien pensada pero que no tuvo demasiado en cuenta la habilidad Sangre Fría de los guerreros predilectos de los Ancestrales pues invirtió nada menos que 100 puntazos en un portaestandarte para su unidad de guerreros alimaña de esos que causan miedo, por lo demás incluyó varias amerratadoras, un lanzallamas de disformidad y varias unidades de guerreros de clan , dos creo recordar, además de un jefe de clan bastante cañero en cuanto a equipo mágico, todo el mundo equipado hasta el culo (las numerosas ratas de clan incluidas). Lo cierto es que era un ejército bastante pequeño que no parecía aprovechar la ventaja número uno de los hombres ratas: el número.


Don Pin hizo una lista que tuvo que ser revisada por dos de los jueces porque no respetaba las normas de la campaña, solo podemos incluir un heroe en la primera ronda, y tampoco tenía mucho sentido en cuanto a las características del enemigo. Tras un par de instrucciones Don Pi tenía ya una lista de Hombres Lagarto más que competente: un heroe no del todo cargado de magia y equipado con escudo (mágico) y armadura ligera para aguantar más, 10 guardias del templo y 15 saurios a pelo, así como 5 jinetes de Gélido sin nada de equipo extra y 10 exploradores eslizón con cerbatanas. Un ejército pequeño y bastante delicado, los guerreros de los Dioses estaban peor equipados que los engendros de la Disformidad, pero que demostró ser más que suficiente para hacer morder el polvo a las ratas.


El escenario tenía una colina en un extremo y un túmulo en el otro y un bosque en medio del campo de batalla, toda ella hecha por nuestro artista Caminos empleando elementos de mi fantástico regalo de cumpleaños. El despliegue de Sudu buscaba un rápido avance de sus tropas apoyadas por los guerreros alimaña en el centro y varias máquinas de apoyo adjuntas a todas las tropas; Don Pi sin saber muy bien que hacer puso a sus gelidos y a la Guardia del Templo en el extremo izquiero, que ocupaban una tropa de guerreros de clan y las alimañas con el jefe skaven, la unidad de guerreros saurio con el escamadura en el otro lado para evitar un pinzamiento y quien sabe si arrasar al enemigo, sobreviviendo al fuego de amerratadora, en caso de barrer a las tropas skaven. Por último los exploradores fueron desplegados en el bosquecillo central.


El primer turno de los skavens fue algo bastante tranquilo, disparos de amerratadora para comprobar las distancias y alguna marcha, el bosque molestaba las maniobras de Sudu y entorpecía el desarrollo de su plan maestro de dominación ratonil; el de los hombres lagarto fue muy estático, con algún leve ajuste de posición y poco más, Don Pi era relecoso de exponer a sus escasas tropas al fuego de amerratadora, aunque los eslizones (disparos X2 y ataques envenenados) lanzaron una salva de dardos que se llevaron por delante a una alimaña aunque captaron la atención de Sudu que pronto destinaría varios valiosos recursos a contener ese peligro. Empezó el segundo turno y la suerte del jugador Skaven se acabó iniciándose una debacle en la que la mala suerte junto con la calidad superior de las tropas hombre lagarto, las explosiones de maquinaría y la portentosa mano de Don Pi, arrasó dos unidades en un turno, que se saldó con su derrota en el quinto turno, la mayor cantidad de bajas lagarto fueron sufridas por los valerosos guardias del templo que superados en equipo y número aguantaron nada menos que tres turnos contra los alimañas liderados por el heroe skaven, sin desmoralizarse y zumbando como cabrones con ataques de Fuerza 5 nada menos, hasta solo quedar 3 que habrían caido de no ser por una carga por el flanco de los eslizones (que murieron 2) y unas pesimas tiradas de Sudu que salió huyendo ¡siendo arrasado por el enemigo! Una victoria arrasadora de Don Pi, con 802 puntos de diferencia con su adversario ¡en su primer partida en la vida y contra todo pronóstico!


Conclusión, la suerte es una perra bipolar en esto del Warhammer y que si te sonrie (o ha mirado con un ojo tuerto al otro) puede compensar el hecho de que seas un novato y tus tropas vayan a pelo. Creo que esta partida es paradigmática de lo que pueden ser ambos ejércitos: los Hombres Lagarto son un grupo de gente dura de roer que no huye ni a tiros y que compensará con muchos ataques y una dureza excepcional su escaso número (que no lo fue tanto esta vez) y b aja iniciativa; los skavens tienen armas de apoyo brutales pero que más vale que no gastes mucho en ellas ni cuentes demasiado en su fiabilidad, tropas numerosas (Sudu no aprovechó esta ventaja esta vez gastando muchos puntos en equipo y maquinaría) y heroes aceptables pero de muy bajo liderazgo, cosa que de no elegir cuidadósamente las confrontaciones (es decir, no superar en 3 a 1 al enemigo) puede explotarte en la cara.

Don Pi tuvo por tanto 3 factores a su favor: la suerte, la calidad de sus tropas y que su inferioridad numérica no lo era tanto. Espero que ambos generales hayan tomado nota de esta primera batalla y aprendan de sus errores y entiendan los puntos fuertes de sus ejércitos.

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