viernes, 14 de octubre de 2011

Dark Souls: ¿ preparado para cascar?




Si digo que los videojuegos se han ido cada vez más fáciles según han ido pasando los años no estoy diciendo nada nuevo, si de paso suelto que a los jugadores nos lo han ido poniendo más y más facilidades tampoco estoy inventando la rueda. Dark Souls rompe con la norma, nos devuelve a la época en las que el personaje del jugador moría una y mil veces, en la que guardar la partida no era algo común.

En Dark Souls llevamos a un no-muerto condenado a vagar por un paraje desolador lleno de peligros, de mazmorras y ruinas donde nos aguardan mil y peligros, mil y una muertes; no es un juego apto para aquellos que se frusten enseguida ni para los enemigos de las mecánicas de ensayo-error-ensayo, la paciencia y la meticulosidad son nuestras mayores amigas en un mundo donde los peligros son muchos y no hay aliados que valgan. Estamos en un juego que da miedo sin ser de terror porque nunca sabemos que hay al otro lado de la esquina, de la puerta que vamos a abrir: ratas enormes, trampas injustas, hordas de no-muertos, gigantescos demonios, cualquier cosa y pocas veces inofensivas.

No hay paños calientes en Dark Souls. Desde el principio nos irán curtiendo, incluso los pnj's más básicos serán capaces de darnos palpelo si nos descuidados un solo segundo, y según vayamos descubriendo nuevas localizaciones en nuestros avances sufrimos un exponencial aumento de la dificultad; aprender las rutinas de nuestros enemigos y de nuestros propios errores será clave para no terminar abandonado este apasionante juego.

Olvídate de los rpg's para nenazas en las que subir de nivel y acumular magias/ invocaciones tochas harán que salves el culo, en este mundo sombrío y terrible solo tu habilidad REAL, paciencia y perseverancia aseguran que puedas seguir adelante. Este es el Hackmaster de los RPG's virtuales.

Cuando morimos perderemos las almas que hemos ido acumulando junto con la Humanidad, si es que teníamos, pero esta se quedará ahí esperando a que la recuperemos...si no morimos por el camino ya que entonces se perderá, para siempre, así de fácil. Vuelta a empezar en la recolección.

Los puntos de guardado suponen un dilema, por un lado nos permiten guardar y recuperarnos pero también hacen que nuestros enemigos se regeneren; la mecánica de limpiar la zona para luego ir tranquilamente aquí no existe. Además son escasos como los oasis en el desierto, nunca sabemos donde nos espera una fogata donde guarecernos del peligro... momentáneamente, y a veces esa decisión puede complicarnos la cosa al encontrarnos rodeados de nuevo por nuestros queridos amigos con ganas de zurrarnos.

El mundo es un bellísimo entorno abierto donde no hay una sola ruta a seguir ni pistas algunas, la exploración es la norma, y los problemas muy a menudo tienen más de una respuesta, y aunque podamos sortear un gran obstáculo por un camino alternativo este sin duda presentará algún que otro peligro que podrá suponer nuestra muerte. Y esa es parte de la gracia de este juego, nunca estamos a salvo.
Y al igual que el mundo está abierto también lo están las posibilidades de nuestro personaje, aunque empecemos con algunos de los modelos predefinidos al final nuestro personaje podrá ser tan personalizable como nuestra cosecha de almas nos permita.

Difícil, complicado como pocos pero enormemente satisfactorio, Dark Souls sabe recompensar a los que perseveran y no se rinden. Solo aptos para aquellos con la paciencia de un santo o con ganas de volver a los viejos tiempos.

En definitiva, Dark Souls hace que en comparación Rappan Athuk o la Tumba de los Horrores sean paseos por el campo.

3 comentarios:

  1. Está claro que no apto para mi, pero esa mención a Hackmaster no puedo negar que me ha picado ;P

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  2. Anda, échale un ojo ¡seguro que te gusta aunque sea por cabezonería!

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  3. Este mes hmi sueldo ha tenido que elegir entre Batman: Arkham City y Dark Souls... Y Batman siempre gana XD Pero para aliviar el mono estoy rejugando al Demon's Souls otra vez, que ganas le tengo a este...

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