martes, 13 de septiembre de 2011

Ay torito, torito guapo...

En este país hay cosas que me encabronan como el política de este país, otras que ya me ponen furioso como los espectaculos taurinos, o directamente con animales maltratados/masacrados por humanos . Pero en esa categoría hay algunas que hacen que en mi se alcancen unas cuotas de odio, mala hostia de esa que duele y ganas de apalear a los implicados que a veces me asustan.

La animalada del toro de la Vega es una de ellas. Una banda de hijos de puta armados con lanzas que persiguen a un animal, al que hieren, vejan y torturan de distintas formas hasta matarlo, muerte que se prolonga para deleite de esa escoria atrasada en el tiempo que honra al matador del toro con el privilegio de cortarle la cola (este año estando aún vivo, pero estos muchachotes intentaban terminar de matarlo con destornilladores y punzones) como trofeo.

Y que de paso quieren que su asqueroso show para sádicos enfermos sea protegido por la UNESCO como patrimonio inmaterial. Pero ya se encargan ellos de ocultar la vergüenza de su maravillosa tradición, tapando el cuerpo sangrante del animal con una lona, al mismo tiempo que la defienden como algo bueno, algo que merece ser preservado para el futuro. Si es algo tan bonito, tan genial y decente ¿que problema tienen en que una cámara preserve todos los dulces momentos que tienen con el toro y lo comparta con la gente que no tenemos la suerte de estar ahí?

Los idiomas, los bailes, los templos y palacios, las especies animales y vegetales, los ecosistemas y los libros son patrimonio que la humanidad ha de proteger; la tortura animal como festejo no, tome la forma de un mamarracho vestido de payaso apuñalando a un toro o la cafrada de los tordesillos. Porque no vale la excusa de que “es tradición” para defender lo indefendible, el apalear judios o sacrificar prisioneros de guerra (o bueyes, ya puestos) también lo eran pero a día de hoy, en una sociedad que se cree mejor que la del pasado se las considera autenticas aberraciones. El toro de la Vega es un atavismo de cuando pensabamos que violar a una mujer campesina estaba bien si se era noble y hanía ganas, algo a superar y cuya pervivencia es, o debería ser, motivo de terrible bochorno para este país porque es indicio que de seguimos siendo los mismo garrulos de hace mil años.

Si es parte de la cultura de un pueblo a la gente de ese pueblo habría que tenerla vigilada por pertenecer a una cultura de barbaros crueles y sedientos de sangre, de paso construir un muro como hizo el bueno de Adriano para evitar que dañen a la gente civilizada...o que mayoritariamente no encuentran placer alguno en el dolor inutil de un animal.

Supongo que no toda la gente de Tordesillas estará a favor de esta auténtica salvajada medieval y lo siento por ellos que tengan que ser participes, quieran o no, de una “fiesta” que se resume en tormento y sangría. Lo siento de verdad, lo mismo que siento todas las cosas que deseo año tras año desde que conocí ese espanto a la gente de su pueblo.

A los toritos hay que dedicarles canciones como hizo el Fary y no matarlos por diversión.

Afligido, estés donde donde estés en nombre de la especie humana te pido perdón por lo que te hemos hecho.

2 comentarios:

  1. Buen articulo Pablo.
    Yo tambien lo he visto hoy en las noticias y he pensado lo mismo.

    http://rompeunalanza.com/

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  2. Eso me imaginaba Aliena, aunque me cuesta mucho imaginándote haciendo referencia al muro de Adriano.
    ¡Que grata sorpresa! :P

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