lunes, 8 de agosto de 2011

Las crónicas usamericanas

Buenos amigos, ya terminó mi divertida, agotadora, provechosisima y a ratos delirante marcha por los Estados Unidos de America. El viaje de ida fue un follón de esos divertidos, trasbordos, retrasos, gente perdida, señoras hindues con bolsas en la cabeza que no pueden salir del baño del mágico aparato volador, esas cosas...

Han sido 15 días en los que junto con mi familia hemos recorrido el estado de Arizona de arriba a abajo, pasamos por el increible Gran Cañón del Colorado (un lugar que quita el aliento) donde descubrimos lo peligrosas que son las malvadas ardillas; luego pasamos por una reserva india, es horrible como vivían, para llegar al Lago Powell y poder visitar el Cañón del Antílope, ahí mi hermana sufrió el acoso de nuestro guía navajo. Desde Powell pasamos la frontera y nos adentramos en Utah, tierra de mormones y deliciosas tartas, para poder instalarnos en el Cañón de Zion y en el de Bryce...donde siguieron acosándonos ardillas malvadas surgidas del mismísimo Reino del Caos.

En Zion tuvimos un encuentro post-cena con un poli de Utah, al poner las sirenas y al estar detrás de nosotros paramos el coche con gran miedo pero el buen tipo nos dijo que sentía las molestias, que iba tras los tíos de las autocaravanas de delante y que lo sentía mucho, que disfrutásemos mucho de Utah y que buenas noches. Mi padre y yo estabamos acojonados, mi hermana y madre babeando con el poli (al parecer era muy atractivo, yo estaba demasiado acojonado para darme cuenta).

-R&B ¡ROL AND BIRRA!

Abandonamos Utah y pusimos rumbo a Vegas, dejando atrás el sorprendente verdor de Utah y Arizona para adentrarnos en el Mojave pre-apocalíptico donde aguardaba el mayor parque de atracciones para adultos del planeta ¿Tailandia? No, eso es en la 2º peli. Lo cierto es que lo único que me gusto del sitio eran los frikis disfrazados y tener al Chuache en el baño del cuarto: mal ambiente, peor comida, manguis, pornografos y gente borde a tutiplen, nada que ver con lo visto los anteriores días. Nada, que la Legión de Cesar, el señor House y la RNC se den de tortas por la ciudad que yo paso.

Nuestra fuga de Las Vegas fue un infierno, la señalización es inexistente en las carreteras y estuvimos dando vueltas como locos buscando el dichoso McCarran de las narices...hasta que saqué un crítico en Orientación y logré que llegásemos, justo justo para dejar el jeep que habíamos alquilado (Cactus, así fue llamado) y así dejásemos el averno atrás. Aunque a mi acompañó un hermano rapero que no dejaba de mover los brazos y toser esputos, si es que el pecao pasa factura men.

-Vale, Vegas es infame ¡pero conocí a Optimus Prime y a Bumbelblee! aunque luego me pidieron dos pavos....Jodido Miguel Bahía.

Una vez en el aire una piloto de Usa Airways nos llevó a California (y ya van 4 los Estados visitados), a la bella San Francisco, ciudad de colinas y leones marinos, vagabundos y asiáticos, bicicletas y ¡¡¡MUCHO FRIO!!! Durante 5 días dimos vueltas por la ciudad, visité tiendas frikis usamericanas, sufrí el acoso de homosexuales orientales en el barrio jipi (el mismo día que mi hermana y mi mater nos tuvieron a mi progenitor y a un servidor en la calle mientras compraban trapos y yo sufría de las tripas), me hice amigo de un vagabundo canadiense, comí salmón pensando que era pollo (¿o era trucha?), compramos horteradas a mi perra, vimos leones marinos y prostitutas vestidas como superheroinas DC, sufrimos un acceso de ira homocida antibicis de mi madre, viajamos por la bahía, hicimos muuuuchas fotos y como no, disfrutamos de la variedad gastronómica de la city: vietnamita, chino, japonés, hindú, tailandés (arg), italiano, francés, griego, uf.

Total, que a las 4 de la mañana del día 1 de agosto enganchamos y nos fuimos a New York...con un nuevo retraso de Usa Ariways he de decir.

Da igual.

Aaaah, New York...la ciudad que hizo que un civilizado donostiarra como yo se sintiese como un Don Nadie del ¡Gañanerl!: rascacielos que casi ocultan el cielo, avenidas infinitas, arquitectura de ensueño, tiendas de todo pelo, pantallas enormes, vías de metro del pelo de 2032, rolero asiáticos leyendo el Aquelarre, frikis disfrazados de personajes del WOW, peleas entre grupos de guías, intenté comprarme un termo Dalek y descubrí que no existían (¡pendejos!), intentaron reclutarme al grito de “Eh amigo hispano ¿quieres servir a tu país?”, fue tomado por loco al preguntar por la Torre Xanatos, un paki casi me casca al pedirle crab-kalash, me quemé la nariz, me quemé la lengua con café (unas mil veces), visité museos, nos perdimos en Chinatown, mi hermana petó los plomos en el Soho al no encontrar trapos de su tamaño, me confundieron un vagabundo cuando cansado tras 7 horas andando (incluyendo 2 dedicadas a bajar la quinta avenida desde la calle 44 a las 12) me senté en un bordillo a leer modulejos de Goodman Games “¡señora, los vagabundos no leen juegos de rol, los escriben!” estuve tentado de gritar....y volví, con una noticia terrible y muy muy triste ardiendo ante mis ojos y mi corazón y que ahí sigue, no viene al caso cual.


Nada, que he disfrutado como un enano y ahora toca descansar tras 3000 kilometros en coche, cientos a yegua de talón y el miedo a las ardillas.

Temedlas.

6 comentarios:

  1. La venganza de la Chica Ardilla...

    P.D. Un pésame por you-know-what.

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  2. Pues sí que ha cundido sí... ¡una gran odisea, sin duda!

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  3. Bueno, pero al final tiraste el anillo único al fondo del volcán o te lo quedaste????....

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  4. ¡Argh! Que envidia y que ganas de que llegue septiembre y me toque a mí viajar a esos lares :). Me tienes que pasar alguna dirección de tienda rolera en NY.

    P.D: ¡El Dungeon Alphabet, qué gran libro!

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  5. Alberto_Orco: tiramos el anillo y el hobbit, si señor.
    Cel: No me he olvidado, yo solo conozco la que está en la calle 33 con la quinta avenida. Son bastante bordes pero tienen bastante material.

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  6. Gracias por la info, me lo apunto en el google maps :)

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